Dos explosiones en la sede del Estado Mayor de la Defensa sirio, en el centro de Damasco, han provocado esta mañana al menos cuatro muertos y 14 heridos junto con diversos daños materiales en este edificio gubernamental, según fuentes militares sirias. El régimen del presidente Bashar el Asad, que ha responsabilizado del atentado a "terroristas armados", ha desmentido que algún alto responsable del Gobierno haya resultado herido.
Una gran columna de humo se eleva hacia el cielo de Damasco tras las explosiones de este miércoles en la capital siria. EFE
"Terroristas armados, con conexiones extranjeras, han llevado a cabo un nuevo acto terrorista esta mañana explosionando un coche bomba y un artefacto en el cuartel general del Ejército, que han dañado el edificio, han provocado un incendio y han herido a varios de los guardias", había señalado previamente un comunicado difundido por la televisión estatal.
El grupo Ansar al Islam, perteneciente al Ejército Libre Sirio (ELS), ha reivindicado el doble atentado contra el Estado Mayor y ha asegurado haber causado decenas de muertos. "El ELS ha golpeado el edificio del Estado Mayor, en la plaza Umayyad de Damasco, y decenas de personas han muerto en dos potentes explosiones", según un comunicado del ELS. Previamente, el ministro de Información sirio, Omran Zubi, había declarado que las explosiones solo habían causado daños materiales.
Según la agencia oficial Sana, en cambio, al menos cuatro guardias han muerto y otras 14 personas han resultado heridas, entre las cuales hay militares y civiles. Tras las explosiones, registradas poco antes de las 07.00 hora local (04.00 GMT), se ha oído un intercambio de disparos y otras explosiones menores en la zona, han declarado a Efe varios residentes, que han añadido que muchas calles del centro de Damasco han quedado cerradas.
Es la segunda vez que esta sede militar, que se encuentra en el distrito de Abu Rumaneh, en pleno centro de la capital, es objetivo de un ataque, tras el perpetrado el pasado 2 de septiembre, que causó cuatro heridos.
En una nueva jornada violenta en Siria, al menos 16 personas, entre ellas seis mujeres y tres niños, han sido ejecutadas por 'shabiha' (milicianos progubernamentales) en el suburbio de Barze, en las afueras de Damasco, según han denunciado los grupos opositores sirios.
En la capital siria, el periodista Maya Naser, corresponsal de la televisión oficial iraní en inglés Press TV, ha sido asesinado por un francotirador, cuyos disparos también han herido a Husein Mortada, responsable de la oficina de Press TV y de la cadena en árabe Al Alam en Damasco, según ha informado Press TV en su página web.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha confirmado la muerte de Naser y ha señalado que el corresponsal y Mortada han resultaron alcanzados por disparos durante los enfrentamientos alrededor de la sede del Estado Mayor atacada esta mañana. Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), más de 20 periodistas extranjeros y sirios han muerto en Siria desde que comenzó la revuelta contra el presidente Asad, en marzo del 2011.
La guerra civil que sufre Siria desde entonces ya ha causado unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según las Naciones Unidas.