El ministro del Interior rumano, Ioan Rus, en el epicentro de la polémica por la organización del referendo para destituir al presidente Traian Basescu, ha presentado su dimisión por "presiones inaceptables". "He dimitido por mi honor", ha argumentado el ministro tras reconocer que las críticas le llueven desde la oposición pero también desde el seno de la propia coalición de Gobierno.
El pasado 29 de julio, alrededor de 18 millones de rumanos votaron en referendo sobre la continuidad o destitución de su presidente, el centroderechista Traian Bassescu. La controvertida consulta se llevó a cabo a instancias de la coalición de Gobierno, integrada por socialdemócratas y liberales, que acusaban al jefe de Estado de supuestas violaciones graves de la Constitución.
Los resultados fueron un varapalo para el presidente, ampliamente cuestionado, pero no lo suficiente como para estar obligado a abandonar el cargo ya que no se alcanzó el 50% de participación necesario para validar el resultado de la consulta.