La formación política Sinn Féin tomó ayer la decisión histórica de que Martin McGuiness, excomandante del inactivo grupo terrorista irlandés IRA, estreche la mano a la reina Isabel II durante la visita que realizará a Irlanda del Norte. El relevante gesto anunciado por el que fue brazo político del ahora desarmado Ejército Republicano Irlandés es un nuevo paso adelante en el proceso de reconciliación de Irlanda del Norte, iniciado con los Acuerdos de Paz del Viernes Santo de 1998, que pusieron oficialmente fin al conflicto.
Información publicada en la página 17 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 23 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La histórica decisión del Sinn Féin ha sido tomada por una «clara mayoría» de sus militantes, aunque supondrá «un problema para algunos nacionalistas», reconoció el presidente del partido, Gerry Adams.
Aun así, el líder republicano norirlandés sostuvo que era «el momento adecuado» para dar un paso que, en su opinión, será «bueno para Irlanda» y para el proceso de reconciliación de una comunidad castigada durante décadas por la violencia. El IRA llevó a cabo atentados durante más de tres décadas, causando la muerte de unas 2.000 personas, entre ellas lord Mountbatten, el último gobernador británico de la India y primo de Isabel II, de 86 años.
Desde que la Casa Real británica anunciara este año la visita de la soberana a Belfast con motivo de la celebración de sus 60 años en el trono, en el seno del Sinn Féin se debatía cómo la recibirían.
SIN OCUPAR EL ESCAÑO / El mismo McGuiness, que nunca aceptó ocupar su escaño en el Parlamento británico para no prestar juramento de lealtad a la reina, se opuso al histórico viaje de Isabel II a la República de Irlanda, el año pasado, el primero de una soberana británica desde la independencia del país en 1919. En esa visita, Isabel II depositó una corona de flores ane el monumento dedicado a los irlandeses caídos por la independencia.
En ese acto, desde las oficinas del Sinn Féin, situadas a pocos metros del llamado Jardín del Recuerdo de Dublín, se aprovechó el momento para lanzar 100 globos negros como muestra de rechazo a Isabel II.
La decisión de ayer del partido, tras una reunión de sus bases que duró cuatro horas, parece indicar que, en esta ocasión, la reina encontrará en Irlanda del Norte un ambiente algo distinto a la indiferencia y hostilidad que protagonizaron sus dos últimas visitas a la provincia autónoma, en 1997, en plena escalada del conflicto armado, y de nuevo en el 2002, por su jubileo de oro.
Isabel II llegará a Irlanda del Norte el 26 de junio y visitará Enniskillen, escenario de un sangriento atentado en 1987.