«Alguien debería enviarle este vídeo a Asad», decía ayer un mensaje de twitter de un activista sirio. La frase estaba acompañada de unas imágenes duras que muestran el cadáver del dictador libio Muamar Gadafi dentro de una camioneta rodeado por un grupo de combatientes que se ríen de él y lo fotografían con sus móviles. Gadafi había sido asesinado momentos antes.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 18 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En el vídeo, filmado por algún miliciano libio y que ya circula por varias redes sociales, los combatientes mueven la cabeza de Gadafi como un muñeco de forma que parece que el exdirigente asiente o niega. Uno de los hombres que lo sujeta se acerca a él como si quisiera escuchar unos susurros que no emite.
El dictador aparece en la cinta, de poco más más de un minuto, con el torso desnudo y unos pantalones ensangrentados. En su cuerpo se pueden apreciar dos heridas, una en la cabeza, que tal y como indicaba la autopsia fue la que acabó con su vida, y otra en el estómago. Tras mofarse del cadáver, los milicianos bajan a Gadafi de la furgoneta y lo colocan en una camilla naranja.
La cinta, subida en la cuenta de Twitter de Sami al-Hamwi, no ha sido verificada de forma independiente, pero lleva la fecha del 20 de octubre del 2011, el día en que Gadafi fue capturado en la ciudad de Sirte, y poco después asesinado. Entonces se difundieron otros vídeos en los que aparecía el dictador, aún vivo, cubierto de sangre, incapaz de caminar y maltratado por milicianos del Consejo Nacional de Transición.
El escarnio y la brutalidad que mostraron estas y otras imágenes provocaron la condena internacional y diversas peticiones para que se abriera una investigación sobre las circunstancias en que fue asesinado. La primera versión explicó que un miliciano de 18 años le disparó con una pistola en el momento en que se le capturó. Hoy esas imágenes pretender servir de mensaje amenazante de los rebeldes sirios para Asad.