Unos mil israelís se manifiestan de forma espontánea este domingo por la noche en Tel Aviv en una protesta convocada en las redes sociales en solidaridad con el manifestante hospitalizado en estado grave tras quemarse a lo bonzo el sábado para denunciar su precaria situación. Los manifestantes avanzaron incluso por la concurrida autopista Ayalón, que rodea Tel Aviv.
Un hombre se quema a lo bonzo en Tel Aviv. ATLAS
Anteriormente, se habían congregado frente a la sede de la Seguridad Social, institución a la que Moshe Silman, de 57 años, culpaba en una carta de sus penurias económicas y burocráticas, que le dejaron al borde de la indigencia. Antes de prenderse fuego, Silman distribuyó la carta en la manifestación que tenía lugar en Tel Aviv con motivo del primer aniversario del movimiento local de los indignados.
"Va a ser la manifestación de la rabia", dijo Yael Ben Yefet, uno de los organizadores de la convocatoria, en la que se leyó la nota en la que Silman acusaba al Estado de Israel de haberle "robado todo" hasta dejarle próximo a la indigencia. Los participantes también gritaron que se marcharan "a casa" tanto el primer ministro, Benjamín Netanyahu, como el ministro de Finanzas, Yuval Steinitz.
Netanyahu había calificado el domingo por la tarde la acción de Silman como "una gran tragedia personal" y le deseó una "completa recuperación". El manifestante sufre quemaduras de segundo y tercer grado en el 94% de su cuerpo.
El intento de suicidio de Silman, que ha causado conmoción en el país, inspiró protestas de menor tamaño en otras tres ciudades israelís: Jerusalén, Haifa y Beer Sheva.