El nuevo mediador internacional para Siria, el diplomático argelino Lajdar Brahimi, se reunió ayer en Damasco con miembros de la oposición interna tolerada por el régimen y hoy tiene previsto hacerlo con el presidente sirio, Bashar el Asad. El encuentro se celebrará justo el día en que se cumplen 18 meses del inicio de la revuelta, alentada por la primavera árabe e inicialmente pacífica, que ha acabado desembocando en una guerra civil.
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 15 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El conflicto ha causado ya más de 27.000 muertos, en su mayoría civiles, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), y no hace más que arreciar. El jueves hubo 125 muertos y ayer proseguían los virulentos combates en la capital, Damasco, y en Alepo, la segunda ciudad del país.
La visita de Brahimi a Siria es la primera que efectúa desde que, el pasado 1 de septiembre, asumió el cargo de mediador internacional en sustitución del exsecretario general de la ONU, Kofi Annan, quien dimitió tras el fracaso de su plan de paz. Brahimi es muy consciente de que la suya es casi una misión imposible y el jueves, a su llegada a Damasco, afirmó que la «gran crisis» que vive Siria «se está agravando».
La guerra siria no solo está teniendo un coste brutal en vidas humanas sino también graves consecuencias sociales. Marixie Mercado, portavoz de Unicef (el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), afirmó ayer en Ginebra que más de 2.000 escuelas han sido dañadas o destruidas en el conflicto sirio y centenares más se utilizan como refugio para los desplazados internos o la gente que ha perdido sus viviendas. «Será un desafío inmenso asegurar la escolarización de los niños», afirmó Mercado, en vísperas del inicio del curso escolar que en Siria comienza mañana domingo.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, hizo ayer un nuevo llamamiento a la comunidad internacional para que aumente la presión sobre el régimen de Asad. «Un régimen que mata a su pueblo no es democrático; es dictatorial», dijo. Erdogan atribuyó parte de la responsabilidad de lo sucedido a Rusia y China por bloquear la aprobación de resoluciones en la ONU.