Tras casi tres meses de negociaciones, los tres partidos de la coalición gobernante en Grecia han llegado este jueves a un acuerdo sobre las líneas maestras del plan de ahorro que les exige la troika a cambio de continuar con la financiación externa. “Hemos llegado a un acuerdo sobre los ejes principales”, anunció el ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras, aunque explicó que el lunes el plan deberá ser presentado ante la troika para su supervisión, y luego a los socios europeos del Eurogrupo, el próximo 8 de octubre, y en la cumbre europea del día 18.
Policías envueltos en llamas durante los disturbios del miércoles en Atenas. EFE / ORESTIS PANAGOITOU
Aunque de forma oficial no se conoce el contenido de las medidas, las filtraciones indican las medidas de ahorro se repartirán en unos 11.500 millones de euros en recortes de los presupuestos ¿básicamente en pensiones, aumento de la edad de jubilación, y disminuciones salariales para los empleados públicos- y 2.000 millones en nuevos ingresos, que se espera lleguen de una mayor presión sobre la evasión fiscal y de un aumento impositivo sobre los autónomos.
Otro de los puntos importantes que se acordó este jueves es la petición definitiva de una extensión hasta el 2016 del plazo en que Grecia debe cumplir su reducción de déficit, lo que permitiría relajar la presión de los recortes al extenderlos durante cuatro años en lugar de dos. Diversas autoridades europeas ya han dado a entender que no ven con malos ojos esta opción, aunque siempre que no cueste más dinero a los contribuyentes. De los dos rescates financieros que han sido aprobados para Grecia (de, en total 240.000 millones de euros), el país mediterráneo aún no ha recibido ni la mitad, pero, a pesar de ello, Sturnaras reconoció esta semana a Reuters que, de concederse la extensión del plazo, Atenas debería recibir entre 13.000 y 15.000 millones extra.