Unos estudios de Derecho se perfilan como la solución a una gigantesca crisis que amenazaba con embrollarse más que el reciente cese del líder político Bo Xilai y hacer descarrilar las relaciones entre China y Estados Unidos. Chen Guangcheng, el activista chino ciego, podrá marcharse a EEUU a estudiar. La solución, airosa para todos, llegó de Pekín. «Puede solicitar estudios en el extranjero de acuerdo a la ley», afirmó ayer el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Liu Weimin. La prestigiosa Universidad de Nueva York ya ha invitado a Chen, abogado autodidacta sin título, quien había solicitado salir cuanto antes de China al sentirse en peligro.
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 05 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La propuesta llega un día después de la dramática petición de ayuda al Congreso estadounidense, al que se dirigió a través del teléfono de Bob Fu, director de la organización de derechos humanos China Aid. «Quiero ir a EEUU, no he tenido ni un descanso en 10 años», rogó Chen, quien pasó cuatro años y tres meses en la cárcel después de denunciar los 7.000 abortos y esterilizaciones forzosas a mujeres en su provincia de Shandong.
El activista aclaró ayer que no busca un exilio permanente sino que pretende regresar después de unos años en el extranjero. Chen se encuentra en el hospital por la herida en el pie causada al saltar el muro que rodeaba su casa para escapar del arresto domiciliario extrajudicial al que fue sometido durante 19 meses. Tras su reciente salida de la embajada estadounidense de Pekín, en la que estuvo escondido seis días, expresó que quería quedarse en China, pero cambió de opinión el jueves y acusó al personal diplomático de haberle empujado a la calle con amenazas y promesas falsas.
AMENAZAS / Según el activista, le comunicaron que Pekín había prometido golpear a su familia si no salía. Washington insistió en que Chen abandonó la embajada voluntariamente y negó que se le trasladaran amenazas físicas. La crisis coincide con una importante reunión bilateral en Pekín que en principio debía tener una agenda económica, pero que se ha visto ensombrecida por el incidente de Chen Guangcheng.