El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha decidido llevar a la cima del poder a su hombre de máxima confianza, el canciller Nicolás Maduro, que será el nuevo vicepresidente del país tras años de estrecha colaboración con el líder socialista, de cuyo lado no se separó cuando le diagnosticaron el cáncer en Cuba.
A punto de cumplir 50 años y tras seis años de intensa y dedicada labor como ministro de Exteriores, Maduro se prepara para sustituir a Elías Jaua y convertirse en el nuevo vicepresidente del país, una figura clave en el caso de que la enfermedad de Chávez vuelva a escena.
Su carrera simboliza el triunfo de la perseverancia: se crió en la popular parroquia de El Valle y, tras años como conductor del Metro de Caracas, integró la directiva del partido que lanzó a Chávez al poder en 1999, fue diputado, presidente del Parlamento y hasta ahora canciller.
"Mira dónde va Nicolás, el autobusero. Nicolás era chófer de autobús en el metro y cómo se han burlado de él, la burguesía se burla", ha ironizado este miércoles Chávez al calificar a Maduro, nacido en Caracas el 23 de noviembre de 1962, como un "gran servidor público".
El caraqueño ha sido el ministro de Exteriores más longevo de Chávez y ha participado en múltiples eventos y cumbres internacionales ganándose el reconocimiento de sus pares, pese a no tener formación universitaria.
Beneficiario de una alta confianza, fue el único ministro que estuvo día y noche con Chávez cuando le fue diagnosticado un cáncer en junio del año pasado en La Habana, donde solo se pudieron estar los más allegados, la familia del mandatario, así como el líder cubano, Fidel Castro, y el presidente Raúl Castro.
De hecho, el propio Maduro fue el encargado de anunciar al mundo en junio del 2011 que Chávez había sido operado de urgencia por un "absceso pélvico" en Cuba, antes de que el mandatario explicara mediante un solemne anuncio grabado que le había sido detectado un "tumor" con "células cancerígenas".
Un cáncer por el que, luego, el presidente pasó tres veces por el quirófano, fue sometido a sesiones de quimioterapia y radioterapia y del que ahora se declara "libre".
Casado con la actual procuradora del país, la expresidenta del Parlamento Cilia Flores, Maduro forma parte de la ala civil del chavismo y destaca por su tono menos radical y su carácter afable.
Según la Constitución, su nuevo cargo lo faculta para que en el caso de una ausencia temporal del presidente asuma durante tres meses prorrogables este cargo. En el caso de una ausencia definitiva del jefe de Estado en los primeros cuatro años del mandato, el vicepresidente tendría el poder durante 30 días antes de elecciones anticipadas, o terminaría su mandato, en el caso de que el presidente falleciese en los últimos dos años de Gobierno.