Después de tres meses de movilización, este jueves ha llegado a su final la campaña electoral para los comicios presidenciales en Venezuela en las que este domingo competirán el presidente y aspirante a la reelección, Hugo Chávez, y el candidato unitario de la oposición, Henrique Capriles Radonski.
Sus enfoques han sido muy distintos, debido a sus propias condiciones personales y políticas. El aspirante opositor arrancó con la necesidad de darse a conocer en todo el país pues su carrera había estado centrada en Caracas, donde fue presidente de la Cámara de Diputados, alcalde del municipio Baruta y gobernador del estado Miranda. Durante los casi 100 días de campaña encabezó caminatas, concentraciones y caravanas en más de 300 pueblos que no fueron elegidos al azar, sino escogidos por tratarse de lugares en los que la oposición tiene potencial para crecer.
Chávez iba a un ritmo mucho más pausado. El candidato a la reelección hizo menos de 75 actos públicos, de los cuales sólo 28 fueron caravanas, concentraciones y caminatas, mientras que 31 fueron apariciones en transmisiones conjuntas obligatorias de radio y televisión ¿aprovechándose de su condición de Jefe de Estado¿ que totalizaron 47 horas, de acuerdo con una investigación realizada por el diario 'El Nacional'.
“Las campañas del presidente Chávez fueron muy eficientes en ocasiones anteriores, pero ahora ha tenido muchas fallos. Ésta ha sido la más deslucida y gris. Le ha dado golpes al timón erráticamente. Ha habido una gran diferencia entre las comunicaciones formales, en las que se presenta a Chávez como `el corazón de la patria¿, y las intervenciones del propio Presidente, pues su verbo es mucho más agresivo y está lleno de amenazas que no son coherentes con el lema del corazón de la patria, que alude al tema del amor”, señala Mariana Bacalao, profesora de Comunicación Política y de Opinión Pública en la Universidad Central de Venezuela y socia de la empresa de investigación Mejo-Kóji Consultores.
“Hubo bastantes cambios durante estas semanas, lo cual indica que al parecer no han encontrado un eje central de mensaje clave para sus electores”, coincide el analista político y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, José Vicente Carrasquero.
Bacalao destaca que la situación personal de Chávez y sus problemas de salud parecen haber afectado su candidatura. “Él es otro, tiene mucha menos energía. Se ha vuelto irascible, lo que tiene que ver con sus propias circunstancias y con que las cosas no marchan como quisiera. Su autoritarismo ha venido in crescendo y se le nota. Entonces, cuando la gente se rebela contra alguna imposición suya, él se molesta, como se ha visto en varios incidentes transmitidos por televisión”, apunta.