Progresista es la palabra que el líder opositor Henrique Capriles Radonski utiliza para definir su proyecto político, en contraposición a la propuesta socialista y bolivariana del presidente y aspirante a la reelección Hugo Chávez. «Creemos en las capacidades de la gente y valoramos el esfuerzo de cada uno para progresar. Si tú progresas, tu familia progresa y el país progresa», afirma el candidato de la oposición en una entrevista con este diario. Inmerso en la vorágine del cierre de campaña para las elecciones del próximo domingo, Capriles asegura que está en juego el futuro de Venezuela.
Información publicada en la página 10 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-Durante las últimas semanas, el oficialismo se ha esforzado en tratar de vincularle con el neoliberalismo y con la corrupción. Frente a esos ataques, ¿qué responde?
-Mi abuela me decía que lo más importante es nuestro nombre, por eso siempre he sido y seré un libro abierto. Nuestro proyecto es el de llevar a Venezuela hacia el progreso y está publicado para que todo nuestro pueblo lo conozca. Mientras nosotros hablamos de resolver los problemas, garantizar la tranquilidad de nuestro pueblo y construir una Venezuela de progreso, el otro candidato habla de darle a Venezuela una independencia que lograron nuestros precursores hace muchos años y garantizar la paz planetaria. Los dos modelos para elegir el 7 de octubre están ahí. He invitado a los venezolanos a leerlos y compararlos. Nuestro proyecto está desvinculado de los vicios del pasado, pero también de los vicios del presente. El Gobierno apela a la guerra sucia porque se sabe perdido, sabe que los venezolanos despertaron y que quieren algo mejor. Mientras más nos ataquen, más crecemos.
-¿No teme, pues, que le afecten estos ataques?
-El 7-O nuestro pueblo les dará una lección. El sueño de tener una Venezuela distinta no nos lo robará nadie. Lo más importante para nosotros es la ética, la moral, mirarle a los ojos a la gente con transparencia. No estamos aquí para defender los intereses de ningún grupo, sino para construir la Venezuela del progreso, en la que todos los venezolanos empujen hacia adelante.
-La oposición ha denunciado la utilización de los recursos del Estado para apoyar la reelección de Chávez, así como la tolerancia ante esos abusos por parte del árbitro electoral venezolano. ¿No le intranquiliza que el Gobierno intente acometer un fraude?
-Ciertamente, hemos estado ante una campaña desigual, pero al pre-sidente de Venezuela lo eligen los venezolanos y no hay nada que detenga la fuerza de la gente cuando quiere un cambio, y nuestro pueblo quiere un cambio para nuestro país. El voto será secreto y para protegerlo estamos formando a más de 2.000 comandos de supervisión. Nuestro equipo técnico ha participado en las auditorías del sistema que se utilizará y podemos decir que es absolutamente fiable. A todos les decimos que es necesario que quienes aún tienen miedo lo pierdan y acudan a los centros electorales para transformar toda esa energía con la que nos reciben en cada recorrido en millones de votos.
-Las expropiaciones, las estatalizaciones y los controles de cambio y precios han golpeado el aparato productivo venezolano, provocando el cierre de decenas de miles de empresas. En caso de ganar las elecciones, ¿qué piensa hacer con los controles sobre la economía? ¿Revertirá las expropiaciones y las nacionalizaciones?
-Nuestro compromiso es generar muchos empleos de calidad porque donde hay un empleo de calidad jamás el hambre toca la puerta. Nos estamos centrando en la producción made in Venezuela y en la creación de tres millones de empleos durante los próximos seis años. Tenemos que crear las condiciones de confianza y de seguridad legal para que más empresas se decidan a abrir sus puertas aquí en nuestro país. La unión del esfuerzo público y privado nos permitirá generar un crecimiento económico sostenido, como lo han hecho países como Brasil. Tenemos que dejar de expropiar empleos porque cada terreno expropiado, cada fábrica cerrada, cada empresa que fracasa en manos del Gobierno, son empleos que se pierden y familias que se ven afectadas.
-La confrontación con Estados Unidos, las alianzas con Cuba e Irán y la defensa de los regímenes de Bashar el Asad y Muamar Gadafi han sido sellos distintivos de la diplomacia chavista. ¿Qué tipo de relación se propone establecer con todos estos países?
-Vamos a mantener relaciones de cordialidad con todos los países, principalmente con nuestros vecinos y nuestros socios comerciales, pero los recursos de los venezolanos deben emplearse en resolver los problemas de los venezolanos. Para nosotros, las relaciones entre los países son relaciones entre Estados, no entre gobernantes, y nuestras relaciones deben ir acorde con los intereses de los venezolanos. Estados Unidos, debido a su cercanía, está llamado a continuar siendo un socio comercial importante. Aspiramos a poder exportar hacia allá productos y servicios para dejar de ser un país monoproductor y convertirnos en uno competitivo.
-¿Mantendrá el suministro de petróleo a Cuba?
-El pueblo cubano seguirá contando con el apoyo de nuestro pueblo, pero es nuestra obligación revisar cada acuerdo y reformular aquellos que sean perjudiciales para el país.
-¿Y puede adelantar qué lugar ocupará España en su agenda de política exterior?
-En el caso de España, sin duda ocupará un lugar importante en nuestra agenda. Tenemos intereses en común, es un país con el que nos unen lazos históricos y no puede olvidarse que existe una importante colonia española en nuestro país.
-Ha propuesto consagrar con una ley los programas sociales creados por Chávez y, pese a que el número de empleados públicos ha crecido mucho, ha dicho que no despedirá a ningún funcionario. ¿Intenta ser más populista que Chávez? ¿Cuál será la diferencia fundamental entre sus políticas públicas?
-Resulta curioso que piensen que si un gobernante lleva a cabo planes sociales es populista. El populismo radica en el manejo que hagas de ellos. Este Gobierno ha utilizado las llamadas misiones como un arma política para chantajear a nuestro pueblo. La diferencia entre el Gobierno que proponemos y lo que ha sucedido en estos 14 años es lo que hemos hecho, durante mi gestión como gobernador, en Miranda. Hemos entendido cuáles son las necesidades del pueblo y, junto a ellos, hemos diseñado las mejores soluciones para los problemas.
-En caso de ganar, ¿apoyaría una reforma constitucional para eliminar la reelección presidencial indefinida? Es uno de los elementos que ha debilitado más los equilibrios institucionales del país venezolano.
-Ese tema será revisado por quienes deban hacerlo y cuando el pueblo lo decida. Nosotros no estamos de acuerdo con la reelección indefinida. Creemos en la alternancia y en la democracia. De la misma forma que yo tendré la oportunidad de gobernar Venezuela y gobernarla bien, quiero que otros también puedan tener esa oportunidad.
-¿Qué será lo primero que hará si llega al poder?
-Unas de las primeras cosas que haremos será aumentar el salario mínimo a 2.500 bolívares (un incremento del 25%), crearemos un fondo de empleo para los jóvenes, estableceremos un fondo para el subsidio de las medicinas de los adultos mayores, dotaremos los hospitales, iniciaremos la formación de más de 20.000 policías y comenzaremos el desarme y la destrucción de armas ilegales. Queremos que nuestro pueblo duerma tranquilo y seguro de que despertará en un mejor mañana.
-¿Y qué le dirá a su oponente, a Chávez, si finalmente consigue derrotarle?
-Al otro candidato le diré que aquí hay un proyecto en el que él también puede participar, porque gobernaremos con inclusión y para todos.