El que fue líder de la federalista Liga Norte, Umberto Bossi, sus dos hijos y el extesorero de la formación, Francesco Belsito, fueron acusados este miércoles por la Fiscalía de Milán de los delitos de estafa y daños al Estado, informaron los medios italianos.
Según las investigaciones, Bossi en calidad de representante legal de la Liga, fue consciente de que los fondos de la tesorería gestionados por Belsito eran utilizados para fines distintos a los del partido. Y el montante defraudado asciende a 18 millones de euros.
El fiscal jefe, Edmondo Bruti Liberati, dijo que tienen elementos para afirmar que los hechos se llevaron a cabo bajo el total conocimiento del jefe del movimiento federalista.
Las declaraciones de la responsable administrativa de la Liga, Nadia Dagrada, que admitió que "Bossi firmaba los balances del partido" son una de las bases en las que se funda la acusación de estafa y de daños al Estado del senador, según los medios.
También está siendo objeto de investigación el senador de la formación política Piergiorgio Stiffoni, acusado de uso de fondos públicos, y el empresario Paolo Scala por apropiación indebida agravada en colaboración con Belsito.
Las investigaciones sobre la Liga Norte saltaron el pasado 3 de abril cuando la policía italiana registró la sede del partido, exaliado gubernamental de Silvio Berlusconi, en las que se encontraron indicios de extraños movimientos de dinero y hasta supuestas relaciones con la mafia calabresa, la 'Ndrangheta. Unos movimientos de dinero que habrían sido utilizados para favorecer a la familia de Bossi, como matrículas de estudios, viajes y vehículos de lujo de los hijos del líder de la Liga, y también para obras en su casa y negocios de su segunda esposa.
El 17 de abril Belsito devolvió al partido 11 diamantes y cinco kilos de lingotes de oro supuestamente adquiridos con fondos de la financiación del movimiento y que buscaban las autoridades italianas.
La Policía cree que mientras Belsito se encontraba en posesión de los diamantes y el oro por un valor de cerca de 400.000 euros, la vicepresidenta del Senado Rosy Mauro, expulsada de la formación, y otro miembro de la Liga Piergiorgio Stiffoni podrían haberse apropiado otras de estas joyas preciosas valoradas en 100.000 euros.
El escándalo llevó a la dimisión de Bossi, cuyo lema favorito era "Roma, ladrona", como secretario general del partido y de su hijo Renzo como consejero de la Región Lombardía.