El exjefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, ha desmentido este viernes todas las acusaciones de la fiscalía de Milán contra él en el marco del proceso por el caso Rubygate, en el que está acusado de incitar a la prostitución de menores y de abuso de poder. "Nunca he tenido relaciones íntimas con ella (apodada 'Ruby Rompecorazones') Nunca he ejercido presiones sobre los funcionarios de la fiscalía de Milán", ha dicho Berlusconi durante una 'declaración espontánea' ante el tribunal de la capital económica de Italia.
Silvio Berlusconi saluda al llegar a la corte de Milán, este viernes. GIAN MATTIA D ALBERTO LAPRESSE | AP
El exjefe del Gobierno, que acaba de cumplir 76 años, ha elegido la 'declaración espontánea' ante el tribunal ya que esta fórmula le evita que testifique realmente ante el tribunal y se vea obligado a responder a las preguntas de la fiscalía y sin la asistencia de sus abogados. El llamado 'caso Rubygate' en el cual Berlusconi es acusado de haber remunerado una decena de prestaciones sexuales realizadas por Ruby --cuyo verdadero nombre es Karima el Maghroub, una joven marroquí, que en esa época era menor de edad-- y de haber presionado a la fiscalía para conseguir su puesta en libertad, está abierto desde abril del 2011.
Acerca de las veladas en la lujosa villa de Arcore, cerca de Milán, que la fiscalía ha descrito como osadas y frecuentadas por chicas jóvenes poco vestidas, eran en realidad "cenas en un gran comedor durante las cuales yo estaba en el centro de la mesa, monopolizando la atención, cantando, hablando de deporte, política y contando chistes", según ha dicho el encausado.
En su declaración, Berlusconi ha repetido el argumento de que habría intervenido ante la policía para "evitar un incidente diplomático con Egipto", ya que estaba convencido de que Ruby era la sobrina del presidente Hosni Mubarak. Podría ser condenado a tres años de prisión por prostitución de menores y a un máximo de 12 años por la acusación de abuso de poder.