Después de seis años de vista oral y de cuatro días de deliberaciones a puerta cerrada, el tribunal de Milán ha condenado al exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi a cuatro años de prisión por estafar al fisco y blanquear dinero, así como a cinco años de inhabilitación para ocupar cargos públicos. El fiscal había solicitado tres años y ocho meses de cárcel por el 'caso Mediaset'.
Sin embargo, el propio juez Edoardo D'Avossa, encargado del caso, ha reducido la pena de cárcel a tan solo un año en aplicación de la ley del indulto, una norma aprobada en el 2006 para reducir el número de presos en las cárceles con la condonación de un máximo de tres años de condena para los delitos cometidos antes de la promulgación de la norma, según ha informado el diario La Stampa.
El juez ha aceptado las conclusiones del fiscal sobre el hecho de que, entre 1994 y 1998, Mediaset, el grupo televisivo de Berlusconi, obtuvo beneficios en varias operaciones realizadas en negro de compraventa de derechos televisivos y cinematográficos en EEUU, cuyo importe total ascendía a 470 millones de euros.
El fiscal Fabio De Pasquale explicó en su arenga final que los beneficios ilegales fueron conseguidos "anotando costes ficticios”. Otras 10 personas han sido procesadas en la misma vista oral, entre ellas Fedele Confalonieri, presidente de Mediaset, que ha sido absuelto, y el productor estadounidense Frank Agrama, condenado también a tres años de cárcel.
Las ganancias ilegales no fueron contabilizadas por Mediaset en años sucesivos (2001-2003), por lo que se produjo la estafa fiscal. Según la acusación, las compra-ventas aumentaban de precio gracias a 13 pasajes de mano de los derechos televisivos, que se realizaban a través de distintos países. En realidad, según se ha demostrado, estos aparentes cambios de propiedad se producían gracias a empresas controladas por el mismo grupo Mediaset, a través de sociedades ocultas.
El juez ha reconocido que el dinero en excedencia obtenido gracias a los numerosos y ficticios cambios de propiedad de los derechos “estaban a disposición” de Berlusconi “como persona física”, aun cuando en algunos de los años investigados el político no ocupase formalmente cargos en su sociedad.
Berlusconi no cumplirá prisión por la condena, toda vez que de trata de una sentencia de primera instancia y de que, a pesar de los numerosos procesos sufridos, algunos de ellos graves, no tiene antecedentes, gracias a amnistías, indultos y prescripción de delitos conseguidos en varias ocasiones por los cambios legislativos que aprobó su mayoría conservadora.
El exprimer ministro italiano ha reaccionado con rapidez a la sentencia y la ha calificado de "condena política increíble e intolerable". En declaraciones al programa 'Studio Aperto', de Italia 1 --uno de los canales de televisión de los que es propietario--, Berlusconi ha asegurado que estaba convencido de que sería absuelto.
"Es una condena política increíble e intolerable. Es, sin duda, una sentencia política como son políticos los muchos procesos judiciales que se han inventado sobre mí", ha afirmado el exprimer ministro.
El pasado año Berlusconi tuvo que pagar una indemnización de 540 millones de euros, más 20 millones de intereses, al industrial Carlo De Benedetti (CIR), por haber comprado la editorial Mondadori (1990) a través de la corrupción de un juez.
La condena de ahora coincide con una nueva y supuesta retirada de Berlusconi como líder del conservador Pueblo de la Libertad (PDL), según anunció este miércoles el mismo interesado.