«Resultados, resultados, resultados». Esto es lo que pidió ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al primer ministro griego, Antonis Samarás, para que el país pueda recuperar la confianza internacional y seguir en el euro. «La clave es cumplir. El principal asunto es aplicar [las reformas]. Para mantener la confianza deben terminar los atrasos. Las palabras no son suficientes, las acciones son importantes», señaló Barroso, que manifestó que Samarás le ha asegurado que Grecia «va a cumplir».
José Manauel Duralo Barroso, a la izquierda, y Antonis Samarás, ayer en Atenas. REUTERS / JOHN KOLESIDIS
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Barroso no visitaba Atenas desde el 2009 y el nuevo viaje tiene lugar en un clima de especulaciones, procedentes sobre todo de Alemania, sobre una salida de Grecia de la Eurozona. El gesto del jefe de la Comisión Europea coincide además con una nueva visita oficial de la troika formada por los inspectores de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estarán en el país hasta el próximo 31 de julio para evaluar si el Gobierno que lidera el conservador Samarás, con el apoyo de los socialistas del Pasok, está cumpliendo con sus compromisos.
De este examen dependerá que Grecia pueda recibir a partir de septiembre un nuevo tramo de 31.000 millones de euros del segundo rescate europeo.
PENSIONES Y FUNCIONARIOS / El ministro de Finanzas griego, Yannis Sturnaras, le presentó a la troika las líneas maestras del paquete de medidas con las pretende ahorrar 11.600 millones de euros entre el 2013 y el 2014 para poder seguir recibiendo crédito. Aunque esas medidas no se harán oficiales hasta finales de agosto, los medios griegos especulan con que gran parte del ahorro saldrá de recortes en las pensiones. Se cree también que se rebajará el salario a profesores, médicos, jueces, militares y policías, que ya han sufrido la reducción del 25% de sus ingresos.
Barroso se mostró comprensivo con el malestar social en Grecia por las duras medidas de austeridad, pero aseguró que de lo contrario las consecuencias serán peores todavía. «Reconozco que algunos de los esfuerzos parecen injustos, pero pido a la gente reconocer que la alternativa sería mucho más difícil para Grecia y afectaría más todavía a los más vulnerables en la sociedad griega», dijo el presidente de la Comisión.
En una declaración conjunta con Samarás, Barroso agregó que el primer ministro le aseguró que su coalición «va a respetar» los compromisos y «va a acelerar» las reformas, las privatizaciones, la reforma de la administración pública y la lucha contra la evasión fiscal. «Grecia y Europa lo van a lograr», dijo Barroso.