El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, propuso ayer transformar la Unión Europea (UE) en «una federación de estados-nación» a medio plazo, desempolvando el arrinconado proyecto de convertir a Europa en una auténtica unión política. «Este es nuestro horizonte político» y la mejor herramienta para frenar un resurgimiento del nacionalismo y el populismo, afirmó Barroso ante el Parlamento Europeo. Barroso, que tan sólo hace unos años defendía que la UE debía «olvidarse» de la unión política y centrarse en mejorar el funcionamiento del mercado común, efectuó un encendido llamamiento a los Veintisiete a ceder soberanía para poder superar mejor en común los retos que plantean la crisis y la globalización. «No se pueden resolver los problemas europeos con soluciones nacionales», advirtió en su discurso sobre el Estado de la UE.
Información publicada en la página 17 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 13 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La Comisión Europea presentará propuestas concretas antes de junio del 2014 para acelerar la integración europea que requerirán la negociación de un nuevo tratado europeo. Para ello, será esencial conseguir el respaldo de los ciudadanos al nuevo tratado.
Ante la crisis de desconfianza hacia la zona euro, Barroso subrayó que «los países más vulnerables», como España, «no deben dejar dudas sobre su voluntad de reformas y su sentido de la responsabilidad», mientras que los otros países de la eurozona deben mostrar su «solidaridad» para disipar cualquier duda sobre «la irreversibilidad del euro», en clara referencia a Alemania.