La banca tradicional (la que no surge de las antiguas cajas) acogió al Gobierno con satisfacción tras una gestión del Ejecutivo de Zapatero que juzgaba nefasta. Pero en apenas medio año, le ha dado la espalda al Ejecutivo de Rajoy. «Decepción» y «defraudados» son palabras habituales al hablar con los banqueros en privado en estos días. Pero Miguel Martín, presidente de la patronal bancaria AEB, fue ayer un paso más lejos. «Tengo que alabar al Gobierno, que para eso estoy», afirmó con indisimulado desapego e hiriente ironía.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 29 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Aunque pudiera confundirse con un apoyo, supuso el preámbulo de un puya. Sus medidas, concedió, van «en la buena dirección», pero no debe conformarse con «anunciarlas, sino que debe llevarlas a cabo y profundizar en ellas». Es más, no dudó en ofrecerle su receta para salvar al país: «La devaluación interna es la única opción de seguir en el euro».
MENOS PODER ADQUISITIVO / En otras palabras, la banca propone que los salarios y los precios españoles sean inferiores a los alemanes «durante un periodo de entre cinco a 10 años», aunque ello provoque que aumente la brecha de poder adquisitivo entre los ciudadanos de los dos países.
Una devaluación interna, admitió, «dura y difícil de hacer», pero que España no puede evitar, ya que al país «no le van a dar un duro» y, si lo hacen, «no será gratis, porque nadie regala nada».
En un curso de la Universidad Menéndez Pelayo y la APIE, Martín fue muy crítico con la gestión de los líderes europeos, con Bruselas y Alemania a la cabeza. «El riesgo de ruptura del euro es, no ya posible, sino incluso probable», aseguró. «Unos piden que se vayan los feos, pero los feos queremos seguir en Europa», añadió sobre los países del norte.
El mayor ataque, con todo, fue para la gestión del ministro de Economía, Luis de Guindos, en la reestructuración financiera: «Decíamos hace un año que el capital público no debería servir para dilatar el proceso y prolongar la vida de las entidades inviables. Estas entidades inviables siguen siendo inviables en el año 2012. Que cada uno vea lo que ha ocurrido y saque las conclusiones». Por ello, pidió la «desaparición» (vía fusiones, no liquidación) de entidades «débiles, ineficientes y quebradas» como Bankia. Precisamente, ayer dimitió Julio Fernández Gayoso, presidente de Nova Galicia.