El Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE) acordó ayer modificar el Tratado de Schengen para que los estados puedan restablecer temporalmente los controles fronterizos entre los países europeos en el caso de que se produzca una avalancha migratoria incontrolada.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 08 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La modificación aprobada permitirá a uno o varios estados restablecer los controles fronterizos por un periodo de seis meses, prorrogable como máximo por otros seis meses, en el caso de que se produzca una fuerte presión migratoria debido a un fallo en los controles de la frontera exterior de la UE por alguno de sus miembros. El Tratado de Schengen permite actualmente desplazarse sin controles fronterizos ni de pasaporte entre sus estados miembros (22 países de la UE, más Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein).
Los ministros de Interior rechazaron la pretensión inicial de la Comisión Europea de supeditar esa reinstauración temporal de los controles en la frontera a una autorización del Consejo de la UE a propuesta del propio Ejecutivo comunitario. «Al final serán los estados quienes decidan sobre la reintroducción de los controles fronterizos», subrayó el ministro de Interior danés, Morten Bodskov, tras presidir el Consejo de Ministros europeo.
Los ministros recordaron que las decisiones sobre las fronteras son una competencia exclusiva de cada Estado y que la restauración de los controles es una medida que solo se adoptará como «último recurso» en casos extremos.
CHOQUE CON LA COMISIÓN EUROPEA / La comisaria de Interior, Cecilia
Malmström, expresó públicamente su «decepción» por la «falta de ambición europea» de los ministros, ya que la decisión continuará estando en manos de los gobiernos y no en el conjunto de la UE y de la iniciativa de la propia Comisión Europea. «Este acuerdo nos pone a merced de las presiones populistas», afirmó Malmström, tras la reunión.
Actualmente, el Tratado de Schengen ya permite a un Estado restablecer temporalmente los controles fronterizos por motivos de seguridad o de orden público, pero no incluía las avalanchas migratorias.
El Parlamento Europeo criticó la decisión por «contraproducente» y advirtió de que «no aceptará ninguna razón adicional para la reintroducción de los controles fronterizos sin un adecuado mecanismo europeo para evaluar y supervisar si es o no necesario».