El duelo dialéctico se envenena a cada nueva intervención. Saltan chispas entre el escritor norteamericano Paul Auster y el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. El cruce de declaraciones, a cual con más carga en profundidad, empezó el lunes y, lejos de quedarse ahí, escritor y político han entrado en turnos de réplica y contrarréplica.
Información publicada en la página 17 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 03 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El novelista mundialmente conocido declaró el lunes a la prensa turca que no pensaba pisar Turquía, donde va a presentarse su último libro, Diario de Invierno, a modo de denuncia por el importante número de periodistas y escritores encarcelados, más de un centenar, según sus propias cifras. No es la primera vez que se cuestiona la falta de libertades en el país aspirante a entrar en la UE. Precisamente, por aquí pasan algunas de las recomendaciones de las autoridades europeas. La respuesta de Erdogan fue entre contundente e insultante.
Visitas a Israel
Llamó «ignorante» al autor de Trilogía de Nueva York al que, además, reciminó la actitud crítica hacia Turquía frente a la complacencia que muestra hacia Israel, país que no tiene inconveniente en visitar, la última vez en el 2010. «Aparentemente un país de lo más respetuoso con los derechos humanos», dijo el líder turco, con evidente sorna, al referirse al Estado judío. Luego, se detuvo en detallar varios agravios de Israel contra el pueblo palestino.
La siguiente intervención de Auster se produjo ayer a través de un comunicado: «La libertad de expresarse y de publicar sin censura o amenaza de cárcel es un derecho sagrado para todos los hombres y mujeres». En referencia a la pulla lanzada por Erdogan sobre su falta de capacidad crítica con Israel, el novelista tampoco ha evitado entrar. «Elprimer ministro puede pensar de Israel lo que quiera pero es un hecho que allí existe libertad de expresión y no hay escritores o periodistas encarcelados». «Todos los países son imperfectos -añadió Paul Auster- y están aquejados de una miríada de problemas, señor primer ministro, entre ellos el mío, Estados Unidos e incluyendo el suyo, Turquía».
Las últimas cifras de Pen Internacional reflejan que hay casi cien escritores encarcelados en Turquía.