Al menos 11 personas han muerto y 17 han resultado heridas en un atentado suicida ocurrido hoy en la ciudad de Khost, en el este de Afganistán, según una fuente policial. El atentado iba dirigido contra una patrulla de las fuerzas afganas y de la OTAN.
El kamikaze circulaba en una moto e hizo estallar los explosivos que llevaba en el cuerpo, según el Ministerio del Interior afgano. Fuentes hospitalarias señalaron que, de los 11 fallecidos, tres eran policías. Los otros ocho eran civiles, según indicó Amir Padsha, director del hospital de Khost.
Las fuerzas de seguridad han iniciado una investigación para determinar lo sucedido con mayor exactitud, aunque Mohammed Zazai, jefe de la policía provincial de Khost, confirmó que el objetivo del agresor eran las tropas internacionales.
En declaraciones a la agencia Efe, un portavoz de los talibanes, Zabiulá Muyahid, evitó atribuir la autoría del ataque al movimiento integrista. "Sabemos que ha habido un atentado suicida en Khost, pero no lo reivindicamos porque no era nuestro objetivo, por lo que no estamos seguros de si fueron nuestros muyahidines o no", dijo.
Los ataques suicidas son uno de los recursos habituales que emplean los insurgentes talibanes en su lucha contra el Gobierno afgano y las tropas internacionales desplegadas en el país, aunque la mayoría de sus víctimas son civiles. Según la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA), el 77% de los 3.021 civiles muertos en el 2011 por la guerra fallecieron en acciones imputables a los grupos insurgentes.