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Un atentado en Ankara causa al menos 28 muertos

Un coche bomba explota al paso de un convoy de autobuses militares en un barrio de la capital turca

La prensa apunta a la autoría de la guerrilla kurda del PKK y el Gobierno bloquea el acceso a las redes sociales

18 muertos y 45 heridos por la explosión de un coche bomba en Ankara.

ATLAS

18 muertos y 45 heridos por la explosión de un coche bomba en Ankara.

Miércoles, 17 de febrero del 2016 - 18:35 CET

Al menos 20 personas han muerto y otras 61 han resultado heridas tras una explosión cerca de un alojamiento militar en la capital turca, según las autoridades locales. El gobernador de Ankara, Mehmet Kiliçlar, explicó que el atentado se ha producido al explotar un coche bomba al paso de un convoy de vehículos militares.

Policías turcos acordonan la zona del atentado en Ankara.

Funcionarios del Ministerio de Sanidad citados por la prensa local indicaron que una veintena de ambulancias se han desplegado en el lugar del suceso, el distrito capitalino de Kizilay. El ataque se ha producido a las 18:31 hora local (una hora menos en España). El hecho de que el atentado tuviera lugar en hora punta hace temer que el número de víctimas pueda aumentar.

El Parlamento de Turquía, los cuarteles generales de la Guardia Costera, la Marina y las Fuerzas Aéreas se encuentran en un radio de 500 metros a la redonda desde el lugar de la explosión.

El Ejército turco asegura que el ataque se produjo en el momento en el que unos autobuses estaban llegando a las residencias militares y se encontraban detenidos frente a un semáforo. Los servicios de emergencias trataban de sofocar los incendios provocados por la explosión en tres vehículos diferentes.

Según la prensa local, algunos de los heridos se dirigieron a los hospitales cercanos por su propio pie. El diputado del opositor Partido Republicano Popular (CHP, por sus siglas en turco) Eren Erdem, situado a cien metros del lugar de la explosión, explicó que la mayoría de los heridos habían sido trasladados a centros médicos. El Ministerio de Sanidad indicó que los 61 heridos están siendo atentidos en 14 hospitales diferentes.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha pospuesto la salida de su viaje a la cumbre europea en Bruselas, donde se debe discutir de la crsis de los refugiados, por el atentado. En el momento de la explosión, tanto Davutoglu como el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, se encontraban en una reunión de seguridad en el Palacio Presidencial.

Censura en las redes

Las imágenes mostradas por la prensa local y las redes sociales muestran grandes columnas de humo y vehículos en llamas. Varios minutos después de que estas imágenes comenzaran a proliferar, las red sociales Twitter y Facebook han dejado de funcionar y se ha puesto en marcha la ya tradicional censura mediática que Turquía aplica en estos casos.

El embajador británico en Turquía, Richard Moore, ha condenado el ataque, ha expresado sus “condolencias con las familias de los fallecidos” y ha deseado “una rápida recuperación a los heridos”. “El Reino Unido está del lado de Turquía en estos tiempos difíciles”, ha señalado.

El ataque tiene lugar después de cuatro días de bombardeo turco a las posiciones kurdo-sirias de las Unidades de Protección Popular YPG en la zona fronteriza entre ambos países. Para Ankara, las YPG y la guerrilla kurdo-turca del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) son organizaciones hermanas, y como tal considera a ambas terroristas. La prensa local asegura que fuentes de seguridad sospechan que el PKK esté detrás de este ataque, aunque por el momento no ha habido confirmación oficial al respecto.

El pasado 10 de octubre, un atentado múltiple durante una manifestación pacifista en Ankara, a tres semanas de las elecciones parlamentarias, dejó 102 muertos y decenas de heridos. Asimismo, el 12 de enero pasado un ataque suicida en el turístico distrito estambulí de Sultanahmet se cobró 11 vidas, todos ellos turistas más el atacante. El Ejecutivo turco culpó al Estado Islámico de ambos ataques.

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