Una joven y popular cantante paquistaní, que proseguía con su carrera musical a pesar de las amenazas de grupos islamistas, ha sido asesinada en el noroeste del país, según ha informado este martes la policía que, a pesar de todo, sospecha de una venganza familiar.
Ghazala Javed, de 24 años, recibió seis balas el lunes a última hora de la tarde en Peshawar, la mayor ciudad de la región, cuando salía de un salón de belleza con su padre, abatido también de un balazo en la cabeza. "Dos hombres que circulaban en una moto les acribillaron a balazos antes de huir y les abandonaron en un mar de sangre", ha declarado Dilawar Bangash, alto responsable de la policía de la ciudad. "Hemos lanzado una investigación. Este asesinato parece motivado por una disputa personal", ha añadido. Según otro responsable policial, Imtiaz Khan, la policía sospecha que está implicado el exmarido de la cantante.
En el 2009, Ghazala Javed huyó de su distrito del Swat cuando el Ejército lanzó una gran ofensiva contra los talibanes que habían tomado el poder en la región, habían multiplicado los asesinatos y habían cerrado las escuelas para niñas y las tiendas de música. Convertida en blanco potencial de los extremistas, como todas las cantantes y bailarinas, Javed se trasladó a Peshawar.
Javed, que ha publicado una veintena de álbums de canciones en pastún, la lengua de su etnia, dominante en el noroeste de Pakistán, era una de las cantantes más populares de la región. En el 2010 se casó con Jahangir Khan, un hombre de negocios. Pero en seguida pidió el divorcio después de descubrir que su marido tenía otra mujer y porque él intentó impedirle que cantara.
Las demandas de divorcio son muy raras en la sociedad musulmana y muy conservadora del noroeste de Pakistán. Según la ley islámica, un hombre puede tener hasta cuatro mujeres a la vez.