El presidente sirio, Bashar el Asad, reapareció en público este viernes al participar, en una mezquita en Damasco, en el rezo de la Fiesta musulmana de Sacrificio, que marca también el inicio de una tregua temporal entre el Gobierno y los rebeldes. La agencia oficial Sana ha informado de que Asad ha asistido a esa oración en la mezquita de Al Afram, ubicada en el barrio Al Muhayerin, en Damasco, junto a varios altos cargos del Estado y del partido gubernamental Baaz.
Bashar el Asad reza por la Fiesta del Sacrificio. ATLAS
Las imágenes difundidas por la televisión estatal han mostrado al mandatario sirio sonriente al tomar sitio en la primera fila de responsables, entre los cuales estaban también el muftí del país, Ahmed Hasun, y el ministro de Asuntos Religiosos, Mohamad Abdulsatar al Sayid. Tras el rezo, el imán de la mezquita, Walid Abdulhaq, ha dedicado la mayor parte de su sermón a la crisis en el país y ha llamado a la unidad nacional para enfrentarse a lo que ha calificado como "planes enemigos que pretenden dividir la patria".
La violencia en Siria ha disminuido este viernes, según la oposición, en las primeras horas tras la entrada en vigor por la mañana del alto el fuego temporal acordado por el Gobierno y la mayoría de los grupos armados rebeldes. El momentáneo cese de las operaciones armadas ha dado la oportunidad a los opositores de recuperar las manifestaciones pacíficas, y varias provincias han sido escenario de protestas, como Deraa (sur), Deir al Zur (noreste) y Homs (centro) para pedir la caída del régimen de Asad.