Las fuerzas sirias lanzaron ayer una fuerte ofensiva en Damasco para recuperar el terreno perdido ante los opositores armados del Ejército Sirio Libre (ESL) en los últimos cinco días. Los intensos combates en la capital siria han provocado el éxodo de miles de personas, mayoritariamente por la frontera entre Siria y el Líbano. Los rebeldes se hicieron el jueves con el control de la frontera con Irak y con un paso fronterizo en los límites con Turquía, donde ayer se produjeron duros enfrentamientos en un intento del Ejército de recuperar sus posiciones.
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 21 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La dureza de los combates llegó ayer también a Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), en esta localidad nunca se habían producido luchas tan intensas desde que estalló la revuelta contra el presidente sirio, Bashar el Asad, en el mes de marzo del 2011.
«Nuestras valientes Fuerzas Armadas han completado la limpieza de los terroristas mercenarios que quedaban en la zona de Midan, en Damasco, y han restablecido la seguridad», informó ayer la televisión siria, que anunció el inicio de una gran ofensiva militar para echar a los rebeldes de la capital. «El Ejército se había contenido en sus operaciones, pero después del atentado se decidió usar todas las armas y los medios disponibles para acabar con los terroristas», explicó una fuente militar a la agencia France Presse.
CALLES VACÍAS / Diversos testigos y un grupo de periodistas que recorrieron algunas zonas de Damasco tutelados por el régimen explicaron que habían visto tres cadáveres en el barrio de Midan, las calles vacías en esta zona y en el centro de la ciudad, y edificios llenos de orificios provocados por las balas.
Los rebeldes incendiaron un cuartel del Ejército donde aseguraban que se entrenaban miembros de la shabiha, milicianos afines a Asad a quienes se atribuyen muchas de las matanzas de civiles que se han producido en los últimos meses. «Los cuarteles de Saiqa están en llamas. Unos 80 miembros de la shabiha y algunos soldados que estaban allí se han retirado», explicó un testigo en el barrio de Abu Ilizz.
RETIRADA TÁCTICA / Fuentes del ESL indicaron a EL PERIÓDICO que en las próximas horas emitirían un comunicado para anunciar una retirada táctica de sus fuerzas de Damasco «con el fin de evitar que el régimen ataque a la población».
El régimen de Asad parece haber reorganizado sus fuerzas después de que el domingo los opositores armados iniciaran una ofensiva bautizada como Volcán de Damasco, terremoto en Siria para conquistar la capital y el miércoles cometieran un atentado en el que decapitaron a la cúpula de seguridad del Estado. Una ambulancia cargada de explosivos acabó con la vida del ministro de Defensa, el general Daud Rayiha, el cuñado de Asad, Assef Shawkat, el general Hassan Turkmani, y el jefe de Seguridad Nacional, el general Hisham Ikhtiyar, que resultó gravemente herido y ayer murió. El funeral de Estado por los tres primeros fallecidos se celebró ayer con la ausencia de Asad, pero en presencia de su hermano Maher y del vicepresidente sirio, Faruq al-Shara, según informó la agencia estatal de noticias Sana.
El OSDH confirmó ayer la muerte de 72 personas en todo el país, la mayoría civiles y entre ellos siete niños. La Comisión General de la Revolución Siria, no obstante, señaló que perdieron la vida 102 personas y los Comités de Coordinación Local dieron la cifra de 145 muertos y subrayaron que el jueves fallecieron al menos 302 personas. A pesar de los enfrentamientos y bombardeos, ayer, primera jornada del mes de ayuno musulmán del Ramadán, hubo manifestaciones contra Asad en varias localidades sirias.
Los combates se multiplicaron ayer también en las zonas fronterizas con Irak y Turquía. Unos 150 rebeldes controlaban el paso fronterizo de Bab al-Hawa, en los límites con el territorio turco, y los tres pasos para cruzar a Irak, según indicó el viceministro del Interior iraquí, Adnan al-Assadi. La frontera con Irak quedó sellada por las fuerzas de seguridad iraquís.
La frontera con el Líbano se colapsó por la huida masiva de sirios. La ONU indicó que en las últimas 48 horas han salido de Siria para refugiarse en territorio libanés más de 30.000 personas.