Aunque el cerco se estrecha contra el régimen de Bashar el Asad, que ayer perdió a la cúpula de su aparato de seguridad en un atentado en Damasco, el dictador sirio sigue teniendo las espaldas cubiertas en los foros internacionales. Rusia ha vetado este jueves con el apoyo de China la resolución propuesta en Consejo de Seguridad de la ONU por varias potencias occidentales para imponer sanciones al Gobierno sirio.
Imagen de la televisión siria en la que aparecen soldados del Ejército sirio, el miércoles, en las calles de Damasco. Anonymous | AP
Los votos en contra dejan al descubierto una vez más la impotencia de EEUU y sus aliados europeos para tratar de forzar la salida de Asad y poner en marcha una transición que pueda frenar el caos y la guerra civil. Es ya la tercera vez que Rusia y China vetan una resolución en el consejo, nuevamente bajo el pretexto de que la propuesta presentada el jueves hubiera abierto las puertas a una intervención militar extranjera.
En las primeras reacciones al veto, tanto los representantes del Reino Unido como Francia se mostraron “desolados” por la posición rusa y negaron que la resolución pretendiera sentar las bases para una operación militar. “El efecto de sus acciones es proteger al brutal régimen sirio. Los dos han preferido proteger sus intereses nacionales” dijo el representante del Reino Unido refiréndose a Rusia y China. Desde la bancada francesa, su representante aseguró que “Rusia quiere dar tiempo al régimen para que aplaste a la oposición”.
En Siria, los rebeldes y el Ejército sirio se están enfrentando en los barrios de Al Midan y de Al Mezzeh, en el centro y suroeste de Damasco, después de que régimen intensificara sus operaciones tras el atentado del miércoles contra la cúpula de Defensa.
Entre los asesinados se encuentra el ministro de Defensa, el general Daud Abdelá Rayiha, y el viceministro de Defensa y cuñado de Asad, el general Asef Saukat.
La Comisión General de la Revolución Siria ha relatado que se oyen fuertes explosiones y disparos de helicópteros la capital. Un gran número de residentes en Al Mezzeh se están desplazando a barrios más seguros por miedo a una posible operación de las fuerzas gubernamentales y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos constata que al amanecer estallaron combates en el área de Al Basatín.