Las tres juezas que presiden el Tribunal de Milán que juzga al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, por abuso de poder e incitación a la prostitución de una menor han decidido este miércoles aplazar hasta el próximo 31 de mayo la vista del juicio debido a la ausencia, anunciada por otra parte, del dirigente. El abogado de Il Cavaliere, Giorgio Perroni, ha señalado que Berlusconi no ha acudido a la vista por "motivos institucionales" relacionados con su cargo. Sin embargo, el primer ministro ha sido declarado "en rebeldía" porque Perroni no se ha acogido a un legítimo impedimento para justificar la ausencia de su cliente. A la vista tampoco ha acudido Karima El Mahroug, alias Ruby, la joven con la que supuestamente mantuvo relaciones sexuales el primer ministro.
Furgonetas de cadenas de televisión, aparcadas ante el Palacio de Justicia de Milán, el martes. Luca Bruno | AP
Cientos de italianos protestan por las medidas aprobadas en el Parlamento para beneficiar a Silvio Berlusconi, el martes, en Roma, ante la sede de la Cámara baja. TONY GENTILE | REUTERS
Antes de las diez de esta mañana, la primera audiencia ya había terminado. En cinco minutos, las magistradas han declarado contumaz al primer ministro. A pesar de la corta duración de la vista oral ha habido tiempo por saber que, finalmente, Ruby no se constituirá como acusación particular, lo que le habría permitido reivindicar daños y perjuicios al político, ya que cuando mantuvo una relación con él era menor. Un cargo que se castiga con entre seis meses y tres años de prisión. Por el abuso de poder podrían caerle hasta 12 años de cárcel, aunque es poco probable que el proceso llegue a sentencia.
Había gran expectación por este juicio, el proceso más grave al que se ha enfrentado hasta ahora Berlusconi, después de que el miércoles el Parlamento, dominado por los conservadores, acordara presentar ante el Tribunal Constitucional un conflicto de competencias por el caso Ruby. Por solo 12 votos de diferencia, la Cámara baja secundó la iniciativa del partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad, y de otros grupos que apoyan al Gobierno. La decisión parlamentaria provocó que cientos de personas salieran a la calle en las principales ciudades del país para protestar contra las medidas adoptadas para favorecer a Il Cavaliere en los cuatro procesos judiciales que tiene pendientes.
Las juezas del caso Ruby decieron seguir adelante con el proceso a pesar de que tras la decisión del Parlamento de presentar un conflicto de competencias, el Constitucional deberá decidir si es el Tribunal de Milán o un Tribunal de Ministros, dependiente de la Cámara, el que tiene potestad de juzgar el caso.
La fiscalía acusa a Berlusconi de abuso de poder por haber presionado presuntamente, el pasado 27 de mayo, a los jefes de una comisaría de Milán para que soltasen a la joven marroquí Karima El Mahroug, alias Ruby, detenida por robarle 3.000 euros a una compañera. Il Cavaliere argumentó que la joven era nieta o sobrina (en italiano se dice igual) del entonces presidente de Egipto, Hosni Mubarak. Según los fiscales, la chica había pasado 13 noches en la casa de Berlusconi, entre el 14 de febrero y el 2 de mayo del 2010, y habría mantenido relaciones sexuales con el político, que le compensó con regalos y dinero. En este mismo proceso, el primer ministro es acusado de incitar a la prostitución a una menor ya que en aquella fecha Ruby todavía no había cumplido 18 años.
La vista de este miércoles debía centrarse en los preliminares, como la constitución de las acusaciones particulares, la clasificación de datos y el establecimiento del calendario. Entre ellas figuran las de los policías que recibieron presiones para dejar en libertad a la joven, a pesar de que el juez de menores había ordenado la entrega de Ruby a un centro de acogida. La fiscalía ha presentado 20.000 folios de investigaciones sobre el caso.
Las tres juezas también tenían que decidir sobre la aceptación de las listas de testigos que presentan las partes, que en total son 220. Entre ellos figuran 33 chicas, mayores de edad, sobre las que la fiscalía afirma y documenta que se prostituyeron con el jefe del Gobierno. También figura Nicole Minetti, que a los 25 años y después de haber confesado una relación con Berlusconi, es actualmente consejera autonómica de Lombardía (Milán). Minetti fue la persona a la que los agentes de la comisaría debían entregar a Ruby, según les ordenó supuestamente Berlusconi. Los abogados de Berlusconi, por su parte, han citado a testigos tan sorprendentes como el actor George Clooney o el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo, que no tendrían nada que ver con este asunto.