El Periódico

Entradas para el concierto de Andrea Motis y Juan Chamorro con la Orquestra Nacional Clàssica d'Andorra

Apple contra el FBI

El CEO Tim Cook desafía la orden judicial para desencriptar el teléfono del terrorista de San Bernardino

El pulso revela los dobles estándares que aplica el Gobierno de EEUU en la protección de la privacidad

Apple contra el FBI

AP / RICHARD DREW

Tim Cook, director ejecutivo de Apple.

Miércoles, 17 de febrero del 2016 - 19:49 CET

Las revelaciones de Edward Snowden pusieron al descubierto la incestuosa relación entre los servicios de espionaje y las compañías telefónicas de Estados Unidos, siempre dispuestas a cooperar con sus demandas sin hacer demasiadas preguntas. Pero el escándalo también sirvió para que los fabricantes de móviles adoptaran medidas expeditivas para frenar la crisis de confianza que se cernía sobre sus negocios. Compañías como Apple y Samsung crearon nuevos sistemas de encriptamiento para convertir sus teléfonos en dispositivos inexpugnables y, desde entonces, las agencias de seguridad no han dejado de protestar contra un blindaje al que acusan de socavar su acceso a información vital en casos de terrorismo.

Los fabricantes se están resistiendo a la presión. Así ha quedado de manifiesto este miércoles, después de que un tribunal federal ordenara a Apple que ayude al FBI a desbloquear el teléfono de uno de los asaltantes de San Bernardino (California), donde un matrimonio inspirado en el Estado Islámico mató a 14 personas durante una fiesta de trabajo.

“El Gobierno de EEUU le ha pedido a Apple que adopte una medida sin precedentes que pone en peligro la seguridad de nuestros

Tim Cook

CEO DE APPLE

"El Gobierno de EEUU le ha pedido a Apple que adopte una medida sin precedentes que pone en peligro la seguridad de nuestros clientes"

clientes”, respondió su consejero delegado, Tim Cook, en una carta en la que se opone a cumplir con la orden. Cook dijo que la compañía de la manzana “ha hecho todo lo posible” para cooperar con la investigación y dejó claro que no siente “ninguna simpatía hacia los terroristas”, pero también sostuvo que “las implicaciones de las demandas del Gobierno son escalofriantes”.

Esencialmente, los magistrados le han pedido que cree un nuevo sistema operativo para circunvalar las medidas de seguridad del iPhone 5c que perteneció a Syed Farook y así poder acceder a “información vital” sobre los asaltantes. Ese sistema operativo permitiría anular la función que tenía activada para que se borre toda la información del teléfono después de varios intentos infructuosos para acceder al sistema. “El Gobierno sugiere que esa herramienta podría utilizarse una sola vez, en un solo teléfono, pero simplemente no es verdad”, escribe Cook.

UNA PODEROSA HERRAMIENTA

En la carta sostiene que una vez creada la herramienta, podría utilizarse indefinidamente en todo tipo de dispositivos, con el riesgo de que caiga en poder de grupos criminales o dé pie al abuso de poder de las autoridades. “En el mundo físico sería el equivalente a una llave maestra capaz de abrir cientos de millones de candados”, expone. “En las manos equivocadas, este software (que no existe actualmente) tendría el potencial de desbloquear el iPhone en posesión de cualquiera”.

Uno de los aspectos más llamativos del caso es que ha puesto en evidencia la doble moral del Gobierno estadounidense. En marzo del año pasado, el presidente Barack Obama criticó duramente los planes del Ejecutivo chino para aprobar una nueva ley antiterrorista que obligaba a los fabricantes de telefonía, incluidos los extranjeros, a entregar a las autoridades las claves para desencriptar los teléfonos y a instalar puertas traseras para acceder a sus sistemas. “Les hemos dejado muy claro que es algo que van a tener que cambiar si quieren hacer negocios con EEUU”, dijo Obama en una entrevista a Reuters, tras aclarar que las medidas permitirían a China “espiar y vigilar a todos los usuarios de esos teléfonos”.

Gerard Romero, colaborador de SPORT, lo avanza en la Cadena Ser

El futuro de Javier Mascherano parece que está lejos del FC Barcelona. Y la Juventus es su posible destino