como un bálsamo o más bien como un potente estimulante. Las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en las que dejó abierta la puerta a la compra de deuda de los países en dificultades desataron el optimismo en los mercados. El Ibex 35 español se anotó un avance del 6,06%, hasta los 6.368,80 puntos, la mayor alza diaria desde mayo del 2010. Nunca una frase como «hacer todo lo necesario» para preservar el euro dio para tanto optimismo.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La deuda pública, por su parte, ganó oxígeno al desplomarse hasta los 561 puntos básicos, tras abrir la sesión en 610. El diferencial con respecto a los bonos alemanes a 10 años, que son la referencia para los inversores, se ha desinflado de esta forma casi 100 puntos básicos con respecto al máximo histórico de 650 alcanzado el miércoles.
El rendimiento de las obligaciones a 10 años se benefició del impulso de Draghi y cayó por debajo del 7%, hasta los 6,93%, después de haber llegado a la cota insostenible y propia de un rescate total de la economía del 7,75%.
ALERTA DE LOS EXPERTOS / A pesar de esta relajación vivida tras las declaraciones del presidente del BCE, muchos analistas alertan de que el nivel actual de diferencial entre el bono español y el alemán sigue siendo poco sostenible. De hecho, hay pocas operaciones en el mercado secundario, lo que permite fuertes vaivenes en la cotizaciones del mercado secundario sin necesidad de mucho volumen de fondos.
Los mismos expertos avisan de que las variables que provocan la desconfianza de los inversores en España, como el hecho de que autonomías como la valenciana y Catalunya recurran al rescate (fondo de liquidez para las autonomías) por parte del Estado, no han cambiado en un solo día.
En todo caso, la euforia no se vivió solo en España. Las principales bolsas europeas también se beneficiaron del ascenso, especialmente la bolsa italiana, que se anotó un 5,62%; en tanto que París ganó un 4,07%, Londres un 1,36%, y Fráncfort, un 2,75 %. El euro también se sumó al carro alcista y superó los 1,23 dólares.