La excongresista Gabrielle Giffords, gravemente herida en un tiroteo el pasado año, apareció por sorpresa en la convención. Giffords, que no figuraba en el programa oficial, subió al escenario vestida con una americana blanca, sonriente y con el pelo rubio de nuevo. Avanzó despacio agarrada del brazo de una congresista amiga -tiene dificultades para andar, consecuencia de las heridas en la cabeza -y visiblemente emocionada. El público, comenzó a gritar su nombre. Se vieron lágrimas cuando se puso la mano en el pecho y en voz alta, con todos los asistentes, hizo el juramento a la bandera.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 08 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)