La organización Amnistía Internacional (AI) ha concluido que el espíritu y el empuje de la primavera árabe se han echado a perder como consecuencia de la "indiferencia" de la comunidad internacional y de la "brutalidad" de la clase política de los respectivos países. Es una de las conclusiones del informe anual de la oenegé, que este año celebra su 50 aniversario.
Manifestantes egipcios protestan contra el régimen de Mubarak en la emblemática plaza Tahrir de El Cairo, el 1 de febrero del 2011. Ben Curtis | AP
Las protestas sin precedentes en el norte de África y Oriente Próximo durante el 2011 es uno de los ejes del informe presentado simultáneamente en varias ciudades del mundo con el análisis de la situación en 155 países. "El fracaso del liderazgo se ha convertido en una cuestión global en el último año ya que los políticos han respondido a las protestas con indiferencia o brutalidad", afirmó el secretario general de AI, Salil Shetty, en la presentación del informe llevada a cabo ayer en Londres.
"Ha quedado muy claro --añadió-- que las alianzas oportunistas y los intereses financieros han vencido a los derechos humanos". A modo de ejemplo, el máximo representante de AI apuntó que Rusia, que vende armas a Siria, vetó las resoluciones de sanción de la ONU, y que EEUU y Reino Unido, socios comerciales de Bahrein, no condenan la represión en las manifestaciones.
Además de cargar contra la "indiferencia" de la comunidad internacional respecto a los movimientos sociales de la primavera árabe, la oenegé criticó la inoperancia cada vez más alarmante del Consejo de Seguridad de la ONU, especialmente, en el caso de Siria, incapaz de poner coto a los abusos del régimen contra el pueblo. "El coraje que han mostrado los manifestantes se ha topado con el fracaso de los líderes a todos los niveles", abundó el secretario general de AI. La organización ha puesto a Siria como ejemplo de un claro "fracaso de la comunidad internacional".
"El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha mirado sin hacer nada mientras en Siria se cometen crímenes contra la humanidad", aseguró Salil Shetty que, a renglón seguido, acusó al Consejo de Seguridad de ser una institución "cansada, fuera de la realidad e ineficaz".