El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha advertido este miércoles de que su país "no retrocederá ni una pizca" en su programa nuclear. Responde así al informe difundido el martes por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que asegura que Irán ha trabajado en los últimos años para desarrollar armas nucleares y que ya tiene la capacidad para fabricar la bomba atómica.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, gesticula durante un acto en la provincia de Bakhtiari, este miércoles, en Teherán. HANDOUT | REUTERS
Según la página web de la televisión oficial iraní, IRIB, en una intervención pública en la provincia de Chaharmahal Bakhtiari, en el suroeste del país, Ahmadineyad ha acusado al OIEA de "perder su prestigio" al aceptar las presiones de EEUU y otros países occidentales en la redacción del informe sobre su programa nuclear. El dirigente ha calificado de "absurdas" las acusaciones, que ha atribuido a Estados Unidos, y ha reclamado a la agencia de la ONU que "abandone ese camino".
Ahmadineyad ha negado de nuevo que Irán trate de construir armas nucleares y ha recalcado, en referencia a Estados Unidos: "Nosotros somos inteligentes y no vamos a construir dos bombas para enfrentarnos a las 20.000 que ustedes tienen". En cualquier caso, ha insistido en que seguirá con su programa nuclear, que tiene, ha repetido, exclusivamente fines pacíficos civiles.
Por su parte, el jefe del Estado mayor adjunto del Ejército iraní, el general Massoud Jazayeri, ha amenazado a Israel con la "destrucción" si lanza un ataque contra sus instalaciones nucleares. Y ha añadido que las represalias "no estarán limitadas a Oriente Próximo".
Mientras, Israel guarda silencio sobre las conclusiones del informe del OIEA. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dado instrucciones a sus ministros de que no hagan declaraciones sobre el informe y un comunicado de su oficina manifestaba la víspera que Israel analizará el documento antes de dar una respuesta.
Fuentes gubernamentales citadas este miércoles por el diario Haaretz afirmaron que Israel está demorando su respuesta porque quiere evaluar antes la reacción del mundo a los hallazgos de la OIEA y no desea figurar como el primer país en liderar la comunidad internacional.