El Periódico

TENSIÓN EN EL PAÍS ÁRABE

Egipto bloquea internet y la telefonía móvil el día de la gran protesta nacional

Las autoridades quieren evitar que los convocantes informen vía Twitter o Facebook de los lugares de las manifestaciones

La policía detiene a una veintena de dirigentes del grupo opositor Hermanos Musulmanes, que se habían sumado a las marchas

KIM AMOR / El Cairo (Enviado especial)

Viernes, 28 de enero del 2011 - 07:35 CET

Policías y manifestantes se enfrentan en las calles de Suez, la noche del jueves.

El régimen egipcio hace frente hoy a un nuevo desafío de la oposición, que ha convocado nuevas protestas en las calles de las principales ciudades del país. La cita es a partir de las 13.00 hora local (una hora menos en la Península), justo después de la plegaria del mediodía del viernes, día festivo en el calendario musulmán.

Esta mañana, el país se ha despertado sin internet y a media mañana las autoridades han desconectado también la telefonía móvil, cosa que impide tanto telefonear como enviar mensajes vía sms. Egipto quedará así aislado del mundo exterior durante unas horas. Son las primeras medidas del régimen de Hosni Mubarak para evitar que los coordinadores de las manifestaciones, los ciberactivistas, informen de los lugares donde se producirán las principales concentraciones a lo largo del día. "No sabemos cuándo volverá la conexión a internet. Es un problema que afecta a todo el país", afirma un recepcionista del hotel donde está alojado este corresponsal.

Los problemas con la red empezaron ayer cuando, como suele pasar en estos días de revuelta, dejaron de funcionar Facebook y Twitter, lo que dificultó mucho el trabajo de los ciberactivistas. "La policía cerrará hoy algunas de las principales mezquitas de El Cairo", ha explicado a este diario Robin, nombre de guerra de uno de ellos. "Para evitar las concentraciones el régimen ha suspendido los partidos de fútbol previstos para hoy", ha añadido.

Las autoridades también han detenido a una veintena de dirigentes del partido Hermanos Musulmanes, la principal fuerza de la oposición, según ha informado su abogado. Esta formación había anunciado poco antes su participación en las manifestaciones. Los arrestos se han producido de buena mañana en la sede central de esta organización política, ilegalizada pero semitolerada por el régimen Mubarak.

El Baradei, al frente

Está previsto que en las manifestaciones de El Cairo,que se prevén masivas, superiores incluso a las del pasado día 25, primera jornada de los disturbios, participe Mohamed El Baradei, premio Nobel de la Paz en el 2005 y exlíder de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que el jueves regresó a Egipto para ponerse al frente del movimiento opositor.

Nada más llegar al país, El Baradei señaló que Mubarak "ha servido al país durante 30 años y ya es hora de que se retire" y vaticinó: "Creo que vamos a ver un cambio próximamente". "Cuando se rompe la cultura del miedo, ya no hay vuelta atrás", añadió. Ungido ya como el caudillo espiritual de la revolución aunque criticado por pasar largas temporadas fuera del país, El Baradei hizo un llamamiento a los manifestantes a mantener la calma y a no reaccionar a las provocaciones de las fuerzas de seguridad.

Incidentes en Suez e Ismailia

La jornada de ayer jueves fue de relativa calma excepto en las ciudades de Ismailia y de Suez, donde hubo enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos de manifestantes. En El Cairo, en cambio, hubo solo pequeñas escaramuzas en algunos barrios. En el centro de la capital, donde hasta ahora se ha concentrado el grueso de las protestas, la vida transcurrió como si nada estuviera ocurriendo. Tranquilidad absoluta. En la plaza Tahir, epicentro de las manifestaciones, sede del Museo Egipcio, siempre lleno de turistas, y de la Liga Árabe, apenas había policía. Tan solo algunos agentes de paisano, fácilmente identificables por su mirada atenta y su cara de pocos amigos, y algunas fuerzas antidisturbios preparadas para actuar.

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