Un hombre de 50 años, y no un adolescente de 15 años, como se dijo en un principio, ha matado hoy a ocho personas y herido al menos a otras 15, nueve de ellas graves, antes de suicidarse en Bratislava, la capital de Eslovaquia.
Agentes de policía rodean el cadáver de una de las víctimas del tiroteo ocurrido en Bratislava. PETER HUDEC | EFE
El ministro eslovaco del Interior, Daniel Lipsic, ha explicado que la octava víctima mortal es una mujer que fue hallada en su piso, donde fue alcanzada por una de las balas que el agresor disparó indiscriminadamente desde la calle contra las ventanas de un edificio.
El hombre comenzó a disparar indiscriminadamente con un arma automática a las diez de la mañana en el distrito de Devinska Nova Ves, un barrio residencial a las afueras de la ciudad. El presidente de la jefatura de policía, Jaroslav Spisiak, explicó que el agresor mató en un piso a los cinco miembros de una familia y también a un sexto familiar que vivía en otro apartamento del edificio.
"No conocemos aún la identidad de las personas de las víctimas en el piso", añadió Lipsic, en alusión a versiones de los medios que, basándose en testigos, aseguran que se trata de una familia de la etnia gitana. El hombre era un exsoldado y tenía abundante armamento, según el diario eslovaco SME.
La policía no ha dado más información sobre el agresor y sus motivos. Según el ministro del Interior, "la policía intervino de manera dura y sin compromisos, para evitar una tragedia mayor".
Disparos indiscriminados
Tras verse acorralado en la calle, donde seguía disparando, el presunto autor del delito se suicidó, después de disparar indiscriminadamente contra los transeúntes. "Trabajamos con la versión de que [el supuesto criminal] se suicidó", dijo Lipsic, quien reconoció también que "es necesario rearmar a la policía para que pueda actuar en zonas residenciales".
La policía eslovaca tuvo bloqueados durante cerca de tres horas los accesos a la zona y dio órdenes a los vecinos de no salir de sus casas ni asomarse a las ventanas.