algunos medios de comunicación de Afganistán y la policía local presentaron lo sucedido en la base española de Qala-i-Now como producto de una disputa entre los instructores militares españoles y el agente afgano. Según esta versión, la pelea degeneró en el tiroteo que causó cuatro muertos: los dos militares españoles, el policía y un traductor de origen iraní nacionalizado español. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el gobernador de la región y los propios talibanes desmintieron con rotundidad esta afirmación, pero el rumor pudo prender la mecha y alentar la ola de protestas ciudadanas más graves de que se tiene constancia contra las tropas españolas en Qala-i-Now, capital provincial de Badghis, el lugar de la zona bajo responsabilidad de España donde los lugareños más han disfrutado de los beneficios que supone la presencia de las Fuerzas Armadas.
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«Ha habido una disputa entre guardias civiles españoles y el policía afgano durante un entrenamiento. Este ha abierto fuego y ha matado a tres españoles», declaró a France Presse el comandante de la policía Abdul Ghani Sabri. Una radio en lengua farsi también hizo suya esta versión en su informativo. «En la entrada de la base, el policía se puso a discutir», lo que originó el tiroteo, apuntaron fuentes periodísticas locales que oyeron la retransmisión.
Los afganos son un pueblo amante de las teorías de la conspiración y de los rumores, en especial los referidos al contingente militar extranjero, por lo que no sería de extrañar que la muerte de un compatriota en una riña con soldados españoles les incitara a una revuelta. O a sumarse a unos disturbios que, según fuentes del Ministerio de Defensa, estaban coordinados con el atentado. Así se lo comunicó a la titular del departamento, Carme Chacón, el gobernador de Badghis, Delbar Jan Arman.
BUSCANDO BAJAS CIVILES / «El objetivo de la protesta», según dichas fuentes, «era que en la respuesta de los españoles hubiera bajas civiles», lo cual no ha sucedido porque «la respuesta ha sido mesurada». Los manifestantes empezaron lanzado piedras contra la base española y acabaron destrozando mobiliario urbano en toda la ciudad. Una veintena de heridos, la mayoría de ellos de bala, tuvieron que ser hospitalizados.
Según fuentes españolas próximas al contingente, los altercados se prolongaron durante «unas cuatro horas». Dos vehículos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) fueron incendiados y los miembros del personal afgano que trabaja para el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) dirigido por España, especialmente expuesto en una situación así debido a su trabajo para un contingente militar extranjero, se encerraron a cal y canto en sus viviendas a la espera de que los altercados disminuyeran. Después, la calma regresó a toda la ciudad.
Consciente de la excepcionalidad de la situación, el gobernador se dirigió por la noche a la población a través de la televisión pública para afear el comportamiento de los alborotadores porque «destrozar lugares públicos no es en absoluto una actitud digna de la pacífica población de Badghis». Delbar Jan Arman también solicitó la colaboración de los vecinos «para identificar» a los que atacaron a las fuerzas españolas, «que están trabajando día y noche para mejorar las condiciones de vida de la sociedad afgana».
CADA DÍA MÁS CERCA / Los últimos sucesos se han producido mientras fuentes locales hablan de una progresiva talibanización de Qala-i-Now, una ciudad relativamente segura. «Es un proceso muy progresivo, pero parece que cada día están más cerca», explicaron dichas fuentes. Yama Salik, analista político y conocedor de los asuntos de la provincia, no cree que los disturbios signifiquen un punto de inflexión en la opinión mayoritariamente positiva que tienen los locales sobre la presencia de militares españoles en esta zona de Afganistán . «Según mi parecer, la inseguridad se debe sobre todo a las próximas elecciones legislativas. Los insurgentes están tratando de manipular al público, pero en general la gente está a favor de la presencia de los soldados españoles», afirmó.