el Gobierno paquistaní, a través de su ministro del Interior, Rehman Malik, ha garantizado a la comunidad internacional que las ayudas que se reciban por las inundaciones catastróficas no irán a parar a manos de los talibanes. Una declaración que se produce cuando los donantes parecen estar reaccionando después de una lenta respuesta inicial a la catástrofe natural más importante sufrida por Pakistán en los últimos 80 años –2.000 muertos, 20 millones de damnificados y una superficie como toda Italia anegada–. La ONU informó ayer de que ya se han recogido casi la mitad de los 460 millones de dólares (357 millones de euros) que fijó como necesarios para poder atender la emergencia en Pakistán.
Un niño recibe un plato de comida en un campo de damnificados en las afueras de Sukkur, en el sur del país. AP / shakil adil
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Una declaración institucional cuanto menos oportuna teniendo en cuenta que, según coinciden diversos analistas internacionales, la tibieza de la respuesta puede deberse a la desconfianza que genera Pakistán entre los países occidentales por la sospecha de que sustenta al islamismo radical.
Consciente, por otra parte, de que son grupos talibanes los que están asumiendo la asistencia básica a las víctimas en las zonas más inaccesibles del país, el ministro del Interior también aseguró que no se permitirá que los extremistas saquen provecho de esta crisis para incrementar su apoyo entre la población, aunque reconoció ser «consciente del peligro» de que esto pueda ocurrir.
La embajadora de EEUU en Pakistán, Anne Patterson, sin embargo, quitó hierro a estos temores al asegurar que las historias de que los grupos extremistas son los que se están haciendo cargo de la asistencia humanitaria son «muy exageradas».
DESBORDADOS / Con respecto a las críticas ciudadanas que han recibido las autoridades paquistanís por su gestión de la crisis, el ministro del Interior se justificó con el argumento de que la magnitud del desastre las ha sobrepasado. «No lo esperábamos, en la historia de todo el continente nunca se había producido un desastre como este», declaró el titular de Interior del Ejecutivo paquistaní.
El portavoz de Naciones Unidas Maurizio Giuliano constató ayer que las donaciones «están mejorando» pero añadió: «Los retos son masivos y las inundaciones aún no han terminado».
70 MILLONES DE LA UE / Uno de los actores internacionales que han aumentado sustancialmente su ayuda a Pakistán ha sido la UE, que ha comprometido un total de 70 millones de euros. El Banco Mundial anunció un préstamo de 900 millones de dólares (700 millones de euros) al Gobierno paquistaní.