Un informe del Pentágono que alertaba sobre el creciente poderío militar chino está detrás del último roce entre las dos superpotencias que se discuten la supremacía global. Pekín lo calificó ayer de «agresivo» y advirtió de que no «será beneficioso» para las relaciones bilaterales. El rifirrafe llega cuando a China parece habérsele acabado la paciencia por los continuos «juegos de guerra» de Estados Unidos y Corea del Sur en aguas cercanas y que tienen como teórico objetivo amedrentar a Pyongyang. Pekín considera una provocación la llegada a la zona del portaaviones nuclear USS George Washington para participar en ejercicios militares.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
En ese contexto, el informe que el Departamento de Defensa estadounidense presentó el martes al Congreso ha inflamado la situación. El texto se lamentaba de la «limitada transparencia» de cuanto ocurre en torno al Ejército de Liberación Popular y añadía que «genera incertidumbre y acentúa el riesgo de malentendidos».
TENSIÓN POR TAIWÁN / El mayor punto de fricción es Taiwán, la isla que Pekín reclama como suya y Washington se comprometió en 1979 a defender en caso de ataque chino. Las relaciones diplomáticas se tensaron al máximo y los contactos militares se interrumpieron en enero, después de que Estados Unidos vendiera un arsenal por 4.900 millones de euros a la isla. Según el informe, Pekín tiene en su orilla del estrecho de Formosa unos 1.150 misiles balísticos de corto alcance y «está mejorando la precisión y carga de sus cohetes, fortaleciendo su arsenal, modernizando sus armas atómicas y espaciales y expandiendo su flota de submarinos».
Las respuestas al informe se multiplicaron ayer. «No respeta la realidad, critica el desarrollo normal de la evolución militar china y no favorece las relaciones bilaterales de ambos Ejércitos», aseveró el Ministerio de Defensa chino.
«Si Estados Unidos continúa con esa conducta de buscar excusas para atacar a China, agravará la desconfianza entre los dos países», añadió Ni Feng, del Instituto de Estudios Americanos de la Academia China de Ciencias Sociales. «Es mentira que China utilice tecnología informática para invadir la soberanía de otros países», respondió Hu Qiheng, presidente de la Sociedad de Internet de China.
GUANTÁNAMO / Los informes anuales de Washington no ayudan a engrasar las relaciones bilaterales. Es costumbre que reserve un protagonismo especial a China cuando publica el que fiscaliza la situación de los derechos humanos en el mundo. Pekín, además de tildarlo de falso, responde con la publicación a los pocos días de otro informe en el que lista las violaciones de derechos humanos en Estados Unidos, con habituales referencias a Guantánamo.