pakistán afronta una de las temporadas de lluvias mozónicas más dañinas de las últimas décadas. En una semana de precipitaciones, más de 1.100 personas han muerto, casi un millón han resultado afectadas y la previsión meteorológica de que seguirá lloviendo tiene al país, especialmente al noroeste, sumido en el caos y la desesperación. Una de las principales amenazas es la aparición de epidemias tras los primeros casos de cólera.
Información publicada en la página 11 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 02 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Tras la devastación causada por las inundaciones durante los últimos cinco días en la provincia noroccidenteal de Khyber–Pakhtunkhwa, las autoridades centran sus miradas ahora en la provincia oriental de Punjab con el objetivo de prevenir al máximo los efectos dañinos de las lluvias que se esperan. El director de operaciones de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, Amer Siddique, informó ayer de que 30.000 soldados del Ejército se han desplegado ya en la provincia de Punjab por si se desborda el río Indo, que cruza el país de norte a sur para desembocar en el mar de Arabia. Si inicialmente el monzón se cebó en el noroeste, ahora amenaza al este y al sur.
Una de las cadenas de televisón locales daba cuenta ayer de que la corriente de agua en la región de Punjab, una de las más cultivadas y con mayor número de habitantes, ya alcanzaba los 3,9 millones de litros por segundo. En el distrito punjabí de Layyah, uno de los más afectados, se temía que cediera el muro de contención del río Indo. En el distrito de Dera Ghazi Jan, donde se encuentra la localidad de Taunsa, varios puentes y al menos 400 vivienda quedaron destruidas. La atención a los supervivientes consiste, en primer lugar, en facilitarles tiendas para ponerse a cubierto así como comida y posibilidades de una higiene mínima.
El primer ministro de Punjab, Shahbaz Sharif, confirmó la destrucción de viviendas, cosechas e infraestructuras y cargó contra el presidente del país, Asif Alí Zardari, por mantener su visita al Reino Unido pese a la envergadura de la catástrofe natural.
AYUDA DE EEUU / EEUU, a través de la sercretaria de Estado, Hillary Clinton, ha anunciado una ayuda a Pakistán por valor de 10 millones de dólares (7,6 millones de euros) así como el inmediato envío de helicópteros, barcos y material para atender las necesidades básicas. China también aportará ayuda económica por valor de 1,5 millones de dólares.
Ahora todas las miradas están puestas en el sur, en la provincia de Sindh, donde están previstas lluvias torrenciales desde hoy hasta el final de semana. Soldados con barcas y chalecos salvavidas han empezado a desalojar a familias que viven más cerca de la ribera del río Indo en previsión de que se desborde.
A medida que aumenta la alerta en el sur, el nivel de las aguas está bajando en el norte, la primera zona afectada, lo que está facilitando la recuperación de cadáveres y la posibilidad de que los afectados se acerquen a sus casas, si es que no han sido arrastradas por el agua.