Nunca antes la UE había aprobado sanciones tan duras como las que firmó ayer contra Irán. Un paquete de medidas destinadas a castigar al régimen de Teherán por su programa nuclear, y que superan las adoptadas el mes pasado por el Consejo de Seguridad de la ONU. La UE, que presiona así a Irán para que vuelva a la mesa de negociaciones, ha apuntado directamente al sector energético iraní, de vital importancia para el Estado persa.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 27 de julio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Dentro del paquete de medidas, los expertos consideran las más dañinas para la economía iraní las que prohiben llevar a cabo nuevas inversiones, asistencia técnica, exportación de equipamiento o transferencia de tecnología en los procesos de refinamiento de petróleo o producción de gas licuado. Irán es el cuarto productor de crudo del mundo, pero gran parte de la gasolina que consume la población es importada.
INSPECCIONES EN ALTA MAR / En el sector del transporte, las sanciones prohíben a los aviones de cargo aterrizar en países de la UE y permiten inspeccionar los barcos iranís en alta mar. En el sector bancario se restringen las operaciones con las entidades iranís: no podrán efectuarse transferencias a Irán de más de 40.000 euros sin un permiso previo, y las de 10.000 a 40.000 deberán de ser notificadas previamente.
También se ha ampliado el listado de empresas iranís que no podrán operar en Europa, y la relación de personalidades a las que se les negará el visado para viajar a la UE. El conjunto de medidas afectan, sobre todo, a los Guardianes de la Revolución, el cuerpo pretoriano del régimen, cuyos mandos controlan un tercio de la economía del país.
«Espero que Irán haya recibido el mensaje. Los países europeos están abiertos a la negociación sobre el programa nuclear, pero si los iranís no responden intensificaremos la presión», dijo ayer el ministro de Exteriores británico, Willian Hague.
POCO IMPACTO / El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast, restó importancia a las sanciones que, dijo, tendrán «poco impacto» y las calificó de medidas que «van hacia la confrontación». El domingo, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, amenazó con «dar una respuesta rotunda contra cualquier país que tome medidas contra Irán».
A pesar de las amenazas, Irán comunicó ayer al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) su voluntad negociar «sin condiciones» un acuerdo que permita el intercambio fuera de sus fronteras de uranio poco enriquecido por combustible nuclear. La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, saludó la predisposición iraní, aunque dijo que «es necesario estudiar los detalles» de la propuesta.