Solo horas antes de que el avión del ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, aterrizara en Kabul, la capital de Afganistán, un atentado terrorista se cobraba la vida de al menos tres civiles cerca de la carretera de acceso al aeropuerto. Una sangrienta bienvenida no solo al político español, sino a mandatarios de todo el mundo que mañana se reunirán en la capital afgana para analizar y trazar un proyecto de futuro. Pese a la fragilidad en materia de seguridad, Moratinos aseguró de que España no escatimará esfuerzos políticos, financieros y de cooperación para avanzar en la ayuda al país asiático.
Moratinos, con turbante de gala, en la inauguración de un colegio en Qala I Naw, en el sur de Afganistán, ayer. EFE / ZIPI
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de julio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Un mensaje que el titular de Exteriores español trasladó al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, en la reunión mantenida ayer por la tarde, tras visitar a las tropas españolas así como los distintos proyectos de cooperación que España desarrolla en Qala e Naw, en la provincia de Badghis, al sur del país. Posteriormente, Moratinos, que animó a «perseverar» en la estrategia de la «afganización», tenía prevista una cena de trabajo con el general norteamericano David Petreaus, al mando de las tropas de EEUU y la OTAN, para rubricar el compromiso español. El proceso tiene como meta la cesión paulatina del control del país a las autoridades locales con un calendario de inicio de la retirada, según los planes del Pentágono, en julio del año que viene.
TURBANTE DE GALA / En su primera visita a la nueva base «Ruy González de Clavijo» de Qala e Naw, Moratinos trasladó a las tropas y a los cooperantes un mensaje de ánimo y el convencimiento de que la población local valora su labor. Moratinos no dudó en vestir el longui (turbante de gala) y el chapan marrón (manto de mando) que el gobernador de la localidad le regaló para participar una asamblea tradicional afgana.