La aparición el lunes en la oficina de intereses iraní en Washington de un científico nuclear que, según Teherán, fue secuestrado por EEUU hace más de un año ayuda a desvelar los misterios que rodean su caso.
Dos imágenes de vídeo diferentes del científico nuclear Amiri mostradas por la televisión iraní. PRESS TV
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 14 de julio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Por ahora, lo único seguro, confirmado tanto por el Departamento de Estado estadounidense como por el Gobierno paquistaní, es que Sharam Amiri, investigador de la universidad Malek Ashtar, de 32 años, llegó el lunes a la oficina que Irán mantiene dentro de la embajada de Pakistán –su única presencia oficial en EEUU tras la ruptura de relaciones diplomáticas después de la crisis de los rehenes de 1979– y solicitó regresar inmediatamente a su país.
El brumoso episodio, no obstante, sigue lejos de aclararse. Amiri desapareció el 9 de junio en una peregrinación en Medina, en Arabia Saudí. Irán acusó entonces a EEUU de haberle secuestrado, una versión que cobró fuerza en abril de este año, cuando un hombre que aseguraba ser Amiri apareció en un vídeo declarando haberse escapado de la CIA tras ser torturado.
Poco después, en un segundo vídeo en Youtube, otro hombre que afirmaba ser el científico negaba la primera versión y proclamaba estar viviendo libremente en Arizona. La prensa estadounidense había sugerido en marzo que Amiri estaba colaborando con EEUU con información sobre el programa nuclear iraní.
FLUJO DE VÍDEOS / El flujo de vídeos no cesó y en junio, cuando el Consejo de Seguridad estudiaba la resolución que acabó imponiendo una nueva ronda de sanciones a Irán, surgió un tercero, en el que el supuesto Amiri aseguraba de nuevo haber conseguido escapar de las autoridades estadounidenses y solicitaba la protección de organizaciones de derechos humanos. Al final del vídeo se escuchaba una voz distinta que en farsi decía: «Buen trabajo, más alto».
Aunque Mahmud Ahmadineyad se mostró dispuesto en varias ocasiones a canjear a Amiri y a otros iranís que, según sostiene Teherán, están en poder de las autoridades de Washington, por los tres montañeros estadounideses detenidos en Irán acusados de espionaje, la Administración de Barack Obama defiende que Amiri había llegado a EEUU, ha vivido en el país y ha decidido volver a Irán por voluntad propia.