Nuevo movimiento en la partida de ajedrez entre China y Google. El buscador dejó ayer de redirigir automáticamente su página china a su servidor de Hong Kong. El cambio es mínimo: antes, al teclear la dirección de google.cn, se cargaba de inmediato la página de la excolonia, en territorio nacional pero donde no opera la censura de Pekín. Ahora sí aparece la página de google.cn, pero con la ventana de búsquedas no operativa y con la posibilidad muy visible de clicar hacia la versión de Hong Kong.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 30 de junio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
La triquiñuela de Google busca ablandar al Gobierno chino a escasos días de que caduque su licencia ICP (proveedor de contenidos en internet), cuya renovación exige suministrar los servicios desde dentro del país. China ya había advertido que el desvío hacia Hong Kong no la satisfacía. Google ha manifestado que con la medida de ayer pretende «seguir vivo» en China con servicios como el de traducción simultánea. «Sin esa licencia no podemos operar y Google se apagaría del todo», justificó ayer David Drummond, vicepresidente de la multinacional. Sus representantes dicen que la medida no viola las leyes chinas y reafirmaron su propósito de no censurar contenidos.
El conflicto nació tres meses atrás cuando Google decidió dejar de autocensurar sus contenidos en China, lo que había hecho largamente, y ofrecer a los usuarios una versión libre en Hong Kong. La compañía tomó la decisión después de un supuesto ciberataque desde China que Pekín ha negado repetidamente. La decisión de Google perjudicó las relaciones sino-estadounidenses. Pekín repite que todas las empresas que operan en el país deben cumplir las leyes chinas, lo que en la práctica obliga a las multinacionales a ser cómplices en la censura.