El concejal de Plataforma per Catalunya (PxC) en L'Hospitalet Alberto Sánchez no deberá asumir muchas consecuencias dentro de su partido por haber mostrado símbolos fascistas y haber saludado con el brazo alzado en una celebración de la victoria de la selección española en la Eurocopa, el 1 de julio, que acabó con tres detenidos por agresiones racistas a ciudadanos inmigrantes. El pleno de L'Hospitalet reprendió en su momento al concejal por estos hechos.
El segundo concejal de PxC en L'Hospitalet, Alberto Sánchez, promete el cargo ante la mirada de los concejales socialistas y de la alcaldesa Núria Marín, el 11 de junio de 2011, durante la constitución del consistorio de este mandato. BERTRAN CAZORLA / ACN
La formación ha cerrado esta semana el expediente que abrió a Sánchez a raíz de los hechos suspendiéndole de militancia durante seis meses, pero ni el expulsará ni le reclamará el acta de concejal, según ha explicado el líder de PxC Josep Anglada.
"Por el simple hecho de participar en una celebración, que ojalá se pudieran hacer más cuando gana la selección española, tampoco se le puede crucificar", ha alegado Anglada, recordando que el concejal "no ha matado a nadie y es una persona que no ha robado".
El expediente podría haber acabado con la expulsión de Sánchez, que es uno de los dos concejales que PxC obtuvo en L'Hospitalet en las pasadas elecciones municipales, del partido y la reclamación de su acta, pero no ha sido así. Sánchez fue uno de los tres concejales que estaban presentes en la plaza de España la noche de los hechos.