El primer beso que Barack Obama dio a su esposa Michelle ha quedado inmortalizado en una placa en la que se puede leer: «En nuestra primera cita, la invité a la crema de helado más rica que había en Baskin-Robbins e hicimos de una acera nuestra mesa. La besé, y sabía a chocolate». La heladería ya no existe y en su lugar hay un restaurante de comida rápida dentro de un centro comercial. Los directivos de la gran superficie donde estuvo ubicada, en el barrio de Hyde Park de Chicago, han homenajeado al mandatario colocando una placa de granito de casi 1.400 kilos con el texto: «En este lugar el presidente Barack Obama besó por primera vez a Michelle Obama».
Información publicada en la página 323 de la sección de Gente de la edición impresa del día 18 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)