El Rey volvió a hacer ayer alarde de su genio cuando le dio un manotazo a su chófer, enfadado porque no le había gustado el lugar donde había aparcado el coche. El incidente ocurrió a la llegada de Juan Carlos al centro de gestión de la DGT en Madrid, donde le esperaba el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Probablemente nervioso por los gritos de un grupo de funcionarios que protestaban por los recortes, nada más frenar el vehículo, el Monarca, que iba sentado en el asiento del copiloto, se giró hacia su chófer y empezó a abroncarlo con gritos y gestos, incluido el manotazo, que fueron captados por las cámaras. Juan Carlos quería que el vehículo aparcara lo más cerca posible de la comitiva de recibimiento para evitar un nuevo traspié, ya que aún se mueve con dificultad por su operación de cadera. En vista de que el chófer no movía el coche, Juan Carlos se bajó del vehículo con dificultad, y se dirigió a saludar al ministro. El Rey ha protagonizado otros incidentes en los que ha sacado su mal genio. Por ejemplo, cuando le dijo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, la frase «¡por qué no te callas!» y cuando acusó a los periodistas de querer ponerle «un pino en la tripa». Una vez dentro de las instalaciones, el Monarca agradeció la eficacia y la profesionalidad de los efectivos de la DGT y mandó un mensaje por radio a todas las unidades.
Información publicada en la página 53 de la sección de Gente de la edición impresa del día 31 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)