La chica que ocupa la portada de la revista Playboy del mes de septiembre tiene conexiones reales. Katrina Darling, una morena de larga melena, carnes blancas y mirada sulfurosa, es prima segunda de Catalina, duquesa de Cambridge. La publicación erótica le ha dedicado ocho páginas, en las que aparece en toples y tumbada, entre otras sugerentes poses, sobre una alfombra de algo que parece una piel de oveja. La revista la ha bautizado como la nueva reina británica del burlesque.
Información publicada en la página 318 de la sección de Gente de la edición impresa del día 16 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Katrina trabajaba por las mañanas, hasta principios de este año, en un banco de la City. Por las noches cambiaba de registro y se transformaba en bailarina de cabarets y garitos nocturnos de lujo. Sus compañeros del Barclays creían que esa doble vida era un mero pasatiempo que ahora se ha convertido en una actividad altamente rentable. Katrina nunca se ha cruzado con su pariente lejana, la esposa del príncipe Guillermo, a la que no conoce, ni con la que ha tratado de entrar en contacto. Eso no ha impedido que desde que se supo del parentesco, poco ante de la boda principesca el pasado año, haya incorporado a sus shows algunos toques de exaltación monárquica. Uno de ellos, titulado Dios salve a la reina, lo montó con motivo del Jubileo de Isabel II, en el Whiskey Mist, un night club del barrio londinense de Mayfair frecuentado por una clientela internacional.
En uno de los números, la voluptuosa Katrina aparecía danzando sin más ropa que tres coronas reales cubriendo las partes estratégicas de su anatomía. En otro se cubría el trasero con una bandera británica. Desde el pasado mes de marzo, la joven ha ampliado sus horizontes artísticos y se ha instalado en Nueva York. Y a la vista del montón de dinero que, según se rumorea, le han pagado los responsables de Playboy, Katrina está haciendo una fulgurante carrera, aunque con un estilo muy diferente al de su prima Catalina.