Ni las decenas de autobuses ni los cientos de personas previstos, salvo los numerosos periodistas. Isabel Pantoja vivió el comienzo de su juicio por blanqueo de dinero con el tibio apoyo de unos 30 fans que quisieron apoyarla en uno de sus momentos más bajos con gritos de ánimo en la Audiencia de Málaga. La cantante, muy delgada según sus seguidores y parapetada tras unas enormes gafas de sol, fue recibida a las puertas de la sala de vistas por su expareja, Julián Muñoz, con quien se limitó a cruzar un cortés saludo. Luego, cada uno a una punta. Maite Zaldívar, la exmujer de este, llegó en el último minuto, dejando con las ganas de un encuentro a tres bandas a funcionarios y espontáneos que se acercaron al pasillo a curiosear.
Pantoja (tercera por la izquierda) y Muñoz (derecha), ayer en la Audiencia de Málaga. EFE / JORGE ZAPATA
Pantoja (tercera por la izquierda) y Muñoz (derecha), ayer en la Audiencia de Málaga. EFE / JORGE ZAPATA
Información publicada en la página 73 de la sección de Gente de la edición impresa del día 29 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Era el momento que más temía», explicaba Manuela, presidenta del club de fans de Córdoba, que fue incluso con muleta. La cantante tuvo suerte y abogados insistentes, y consiguió sentarse en el banquillo alejada del otrora matrimonio evitando la foto del morbo.
Con la mirada perdida en el suelo, la artista parecía no escuchar cómo su defensa pidió la nulidad del caso por haberla investigado de forma «inquisitorial», sin indicios, y por la injustificada exposición mediática de la publicación de su ficha policial. Previsiblemente, el juicio quedará aplazado hoy y en octubre comenzarán las declaraciones.