arantxa Sánchez Vicario habló ayer de madrugada de sus problemas familiares. Y lo hizo en una entrevista en la cadena SER. La que fue mejor tenista española de todos los tiempos confirmó que hace años que no se habla con su familia y defendió lo que cuenta en el libro ¡Vamos! (La Esfera), que salió a la venta ayer. En la biografía, la tenista se despacha a gusto contra sus padres a los que acusa de haberla dejado en la ruina y de no justificar el destino de los 45 millones de euros que ha ganado en su carrera profesional.
Arantxa Sánchez Vicario, el 1 de febrero, en Moscú, cuando debutó como capitana de la Copa Federación. AP / IVAN SEKRETAREV
Información publicada en la página 69 de la sección de Gente de la edición impresa del día 08 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Tengo la conciencia muy tranquila», declaró a El larguero. Muy segura de sí misma, Arantxa le dijo a José Ramón de la Morena, presentador del programa, «cuando leáis el libro podréis entender muchas cosas de lo que ha sido mi vida. Yo cuento mi verdad».
El periodista la interrogó sobre el comunicado emitido por su madre, Marisa, en el que expresa su dolor por las acusaciones del libro y reprocha a Arantxa no haberse preocupado de su padre, enfermo de cáncer y alzhéimer. «Ellos tampoco conocen a mis hijos. Yo cuento mi verdad», respondió la extenista.
La tres veces campeona de Roland Garros sabía la repercusión que el contenido de su libro iba a tener y decidió llevarlo adelante después de intentar resolver en el seno familiar los asuntos que desvela. Según fuentes cercanas a la pequeña de los Sánchez Vicario, esta ha querido contar en primera persona los motivos del distanciamiento familiar porque todo lo que denuncia en el libro va a salir a la luz en el juicio por la demanda que ha interpuesto contra sus padres. Las mismas fuentes aseguraron que los abogados de la capitana de la Copa Federación trabajan para intentar encontrar el dinero que ganó durante sus años en lo alto del tenis mundial.
RECLAMA EL PISO DE SUS PADRES / Mientras, Javier Val, abogado de su hermano Javier Sánchez Vicario, confirmó al programa Sálvame, de Tele 5, que Arantxa ha demandado a sus padres para que desalojen el piso de la avenida Diagonal en el que residen desde hace 20 años. «La propiedad de la vivienda es de Arantxa mientras que los padres tienen el usufructo. No creo que prospere», dijo. La extenista exige además que sus padres dejen de ir a una casa de S'Agaró, también de su propiedad.
El letrado afirmó que Arantxa posee inmuebles por valor de 17 millones de euros y que desde el 2008 gestiona su patrimonio. «Cuando se le rindieron cuentas no dijo nada y ahora publica un libro», dijo Val.