El enfrentamiento entre Arantxa Sánchez Vicario y sus padres sigue sin salida. Los desencuentros entre el Pep Santacana, marido de la extenista y sus suegros se iniciaron cuando poco antes de la boda, el empresario se negó a firmar las capitulaciones matrimoniales por las que renunciaba a cualquier derecho sobre la fortuna de Arantxa y a decidir sobre las inversiones que había hecho la deportista.
Según informa Economía Digital, Santacana se negó en redondo y Arantxa, que ya había pasado por una situación similar con su exmarido, Joan Vehils, con el que solo estuvo casada un año, aceptó la decisión de su futuro exmarido, lo que supuso el principio del fin de las relaciones familiares.