La primera vez que pasó la cámara los cogió abrazados pero quizás lentos de reflejos para cumplir con el guion. Pero a la segunda no defraudaron. El matrimonio Obama acabó besándose frente a las cámaras durante el amistoso que enfrentó el martes a las selecciones de baloncesto de EE UU y Brasil, un gesto que despertó los jaleos del respetable y algunos gritos de «cuatro años más», en referencia a la reelección de Barack Obama como presidente.
Michelle y Barack Obama hacen gestos cómplices ante la mirada de su hija Malia, en el partido amistoso de EEUU con Brasil. AP / ALEX BRANDON
Información publicada en la página 69 de la sección de Gente de la edición impresa del día 18 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Más que un guiño para la galería, esta vez cumplían simplemente con el ritual de la kiss cam, la cámara que entretiene al público arrancando besos durante los intermedios de los espectáculos deportivos.
Los Obama, sin embargo, raramente dudan en demostrar su complicidad en público. El archivo de Peter Souza, el fotógrafo presidencial, está lleno de imágenes de los dos cogidos de la mano, riendo, abrazándose o apoyando sus frentes. Habría que rebuscar en los anales para encontrar otra pareja presidencial que haya exhibido su amor de una forma tan natural y pública como los Obama.
En octubre cumplirán 20 años de casados y sus lazos parecen indestructibles. ¿Cuál es el secreto?, le preguntaron el año pasado a Michelle. «En casa no nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos y la risa es la mejor manera de estar unidos en el matrimonio», dijo.