Tras participar en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres, Kate Moss cogió a su hija Lila Grace, de 9 años, cuyo padre es el periodista británico Jefferson Hack, y puso rumbo a Saint Tropez, la localidad de la Costa Azul donde suele pasar unos días todos los veranos. Las jornadas de la supermodelo, que en la foto aparece vestida con un traje marrón palabra de honor con flecos, transcurren entre la playa y el yate en el que navega.
Información publicada en la página 322 de la sección de Gente de la edición impresa del día 17 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)